jueves 4 de junio de 2009
Ni el tiro del final...
domingo 10 de mayo de 2009
Mi cara de él.
Una tarde, revisando fotos viejas en mi casa, encontré una foto del último día de clases del jardín de infantes. Recorrí aquellos rostros ya desconocidos una y otra vez, tratando de hacer memoria, de recuperar algún recuerdo, alguna cara. Uno de los chicos me llamó la atención. No estaba seguro. Ya estábamos más grandes, teníamos 10 años, pero estaba casi convencido que ese chico rubiecito que estaba al lado mío en la foto de jardín era el mismo que me robaba suspiros en la maestra particular.
Para no dejar lugar a dudas, fui a hablar con mi mamá.
“¿Ma… quién es este chico?”. “Ese es Fer, tu mejor amigo de jardín. Venía siempre a casa. ¿No te acordás?”
Mi cara se iluminó. ¡Habíamos sido amigos! Habíamos compartido toda nuestra niñez y ahora el destino se encargaba de volvernos a juntar para que pasáramos el resto de nuestra vida juntos.
Ese mismo día me robé la foto del álbum y la guardé en un cajón. Su cara era diminuta, casi imperceptible, típica foto de curso…Pero yo la atesoraba y cada día al levantarme miraba su foto a escondidas, era lo único que necesitaba para que mi día se iluminara por completo.
Como para mí nada es suficiente, puse la foto en el cuaderno de la maestra particular. Y como para mí NUNCA nada es suficiente recorté su carita (quedó un rectangulito de medio centímetro por medio centímetro) y lo pegué en una esquina del cuaderno. No sé si realmente creí que él no lo iba a ver o si lo hice para que la viera y se diera cuenta que la vida estaba esperando para unirnos (estaba convencido que cuando me preguntara le iba a responder eso: “fuimos juntos al jardín, ahora a la particular y seguro al secundario, la vida quiere que estemos juntos”).
La cara de terror de ese pobre chico cuando abrió mi cuaderno y vio SU FOTO pegada. Y no era su foto junto a otros 40 chicos en guardapolvos celestes a cuadros, era SU FOTO: su cara reducida a medio centímetro pegada en el cuaderno de alguien que para él era un completo extraño.
Fer: “Este…. Este ¿Soy yo? Sí, soy yo.”
Dago: (Con su mejor cara de “no sé de qué me hablás”)… ¿Qué?
Fer: Esta foto… ¿De dónde la sacaste?
Dago: ¿Qué foto?...Ahhh… mirá. Ni idea, ¿Sos vos? ¡Estás más chiquito! Se te habrá caído a vos y viste que con el calor las fotos se quedan pegadas. (Desde pequeño soy un as para salir de situaciones complicadas).
Fer: No, yo no tenía esa foto mía.
Dago: Entonces ni idea, ¿la querés? ¿Te la devuelvo? ¿Para qué quiero yo una foto tuya? (¡Por Dios y
Con la punta del portaminas empezó a rasparla hasta que la arrancó y la rompió en pedacitos tan chiquitos que no hubiera podido reconstruirla aunque pasara el resto de mi vida dedicado a ello (y si hubiera podido lo habría hecho). Cada impulso de mi cuerpo me empujó a tirarme al suelo, recoger los restos de su cara, que era mí cara de él, y llorar desesperadamente. Pero soy capricorniano y como buen capricorniano me pude controlar, suspirar profundo y ahogar cada lágrima, tragar saliva y hacer de cuenta que no me importaba en lo más mínimo, mientras que el corazón se me estrujaba en el pecho y se me retorcía hasta dolerme, dolerme de verdad.
La clase transcurrió con normalidad, fuimos juntos hasta la parada de colectivo, pero en vez de subirme con él al 40 como cada tarde, inventé una excusa y dejé que se fuera solo.
Lloré en aquel banco de plaza hasta que una señora se acercó y me preguntó si estaba perdido. Le dije que no. “Estoy triste nada más.”
Cuando había recuperado el aliento y mis ojos habían recobrado su color y tamaño normal retorné a mi hogar.
Ahí estaba mi madre, sentada en el sillón de la galería con una foto en la mano. Una foto a la que le faltaba un rostro. Quise seguir de largo pero me detuvo y me extendió otra foto. “Tomá, acá están Fer y vos solos y se ve mejor. ¡Dejá de romperme las fotos del álbum! ¿Estuviste llorando?”
“No Ma… Me entró una basurita…”
lunes 20 de abril de 2009
Contradicciones.
Soy lo mucho cuando es poco.
Soy el instante de lo eterno,
Cuando nunca es para siempre.
Soy lo ausente en el reflejo,
La soledad que te acompaña.
Soy lo que ves cuando no miras,
Lo que gritas en silencio.
Soy el amor con que te odio,
y las lágrimas de la risa.
Soy el hoy de un pasado,
El ayer de aquel futuro
que no fue, pero ya ha sido.
sábado 18 de abril de 2009
Amor de la infancia
Era mi primer día en la maestra particular. Mi madre había decidido que fuera a ese colegio y tenía que hacerme preparar durante todo un año. Llegué temprano, como de costumbre. Yo era un pequeñín de apenas 10 años. Ahí estaba Dago con su cuadernito A4 y sus lapiceras nuevas (de todos los colores, rosa, violeta, verde fluorescente. Las de gel, toda una sensación en ese momento). Pasé a la salita donde Carmela, mi profesora, me iba a dar clases. Éramos pocos, enseñanza personalizada que le dicen. La clase estaba a punto de empezar cuando se abre la puerta, “¡Perdón seño! Se me pasó el colectivo.” Era él. Llegaba agitado, se ve que había tenido que correr un par de cuadras para no llegar demasiado tarde. Su pelo rubio caía sobre los hombros, ojos verdes destellantes, figura esbelta. Se sentó a mi lado. Nunca me había latido el corazón tan fuerte, se percató que estaba mirándolo. Me sonrió. El corazón se me salía del pecho. “¿Soy Fernando, sos nuevo?” Tardé unos segundos para darme cuenta que me hablaba a mí. “Sí” dije y clavé los ojos en la tapa de mi cuaderno. “¿Cómo te llamás?” “Dago”. “Ah… Dago, ojalá entremos los dos. Por ahí hasta después estamos en el mismo curso.” La profesora comenzó con la clase. Me llevó un tiempo concentrarme, a cada instante lo miraba de reojo para ver qué hacía, y me transpiraban las manos cada vez que se me acercaba a ver cómo había respondido esta o aquella pregunta.
Así fue como me enamoré por primera vez. 10 años. Una vida diminuta y el amor que en ese entonces era un absoluto. Desde ese momento cada pensamiento se lo dedicaba a él. Obviamente no tenía bien claro qué era lo que me pasaba. Sólo sabía que toda mi vida se reducía a esas 8 horas semanales que compartía con Fer. Cada acercamiento, cada gesto, cada pregunta que viniera de él, significaban para mí una declaración de amor incondicional, un pacto secreto entre nosotros, un código que sólo nosotros conocíamos. Me tomaría casi un año completo darme cuenta que todo eso era una ilusión. Aquel niño de 10 años, probaría por primera vez en su vida (aunque no la única) el amargo sabor de la decepción y el doloroso dardo de la humillación. Aquel sería el bautismo de honor con el que se le pondría fin a la inocencia, que sería acribillada de la forma más dura y cruel. Así di mis primeros pasos hacia eso que llamaban madurez. Un corazón puro comenzaba a marchitarse. (Obviamente, esto va a continuar…)
miércoles 11 de marzo de 2009
Resistencia.
Cuando recobré la conciencia vi al asesino sosteniendo aquel cuchillo. Vi al cuchillo en mis manos.
Estábamos los dos naufragando en un mar de sangre tibia. Tu cuerpo tendido perforado por la furia. Tu aliento agonizaba en tinieblas. Tus ojos revoloteaban por la habitación en busca de una esperanza. Aquel pequeño haz de luz que se infiltraba desde el exterior te indicaba la salida. Recobraste el impulsó y quisiste escabullirte.
Nuevamente quisiste huir de mí.
Con tus últimas fuerzas intentaste arrastrarte.
Yo lloraba, lloraba desconsoladamente. Mientras me acercaba hacia tu cuerpo reptante, cada una de mis lágrimas te pedía perdón. Tu voz era un llanto ahogado, un grito desesperado que quedaba atrapado en tu garganta, una súplica despavorida.
Yo sé que no querías hacerlo. Yo sé que no querías. No querías huir por eso te detuve. Querías quedarte conmigo y no sabías cómo decirlo.
Tú no querías por eso te detuve.
Tomé tu pie, te arrastré nuevamente hacia mí. Quisiste sostenerte con tus manos, en el suelo de madera quedaron las marcas de tus uñas. Nunca entendiste que no tenía sentido resistirse. Jamás tuviste piedad de mí. Si alguna vez hubieras comprendido que tu única esperanza era yo, nada de esto hubiera pasado. Pero elegiste resistirte. Elegiste huir.
Tuviste la oportunidad.
Te miré a los ojos y te di la oportunidad de hacer que el tiempo vuelva hacia atrás. Y lo último que dijiste fue auxilio. Elegiste tu libertad, pero nunca entendiste que tu libertad era yo. Y jamás te rendiste.
Aquella caricia de reconciliación que había comenzado en tus cabellos ensangrentados, acabó en tu cuello y sentí como tu último hálito de vida se desvanecía entre mis dedos.
Y ahora es de mi herida de donde brota esta sangre que se mezcla con la tuya.
Creíste que la muerte te permitiría ser libre. Y lo único que conseguiste fue una eternidad junto a mí.
miércoles 25 de febrero de 2009
Certezas de un error.
Aquella tarde él estaba extraño. Desde el momento mismo en que cruzó la puerta me percaté de que algo pasaba. No quise preguntar, siempre es mejor darle tiempo. Ustedes lo conocen, las palabras hay que sacárselas con tirabuzón y le encanta jugar a las adivinanzas. Tiene esa costumbre de los silencios largos. De hacerte esperar una eternidad después de cada punto. Le gusta jugar a la intriga. Espera hasta que el corazón te lata tan fuerte que él pueda escucharlo desde cualquier esquina de la habitación y recién ahí, en ese momento en que uno se apresta a languidecer y explotar en llanto, justo ahí larga la primera palabra.
Me abrazó. Él no es de los que abrazan por nada. Instantáneamente se soltó de mí. Su mirada acechó un punto fijo en el suelo. Lo contempló largamente y una mueca, que quiso imitar una sonrisa, rompió la tensión que aquel abrazo inesperado había erigido. Tomó mi mano y me condujo hacia la alfombra. Se sentó contra la pared, colocó su cabeza entre las piernas. Me acomodé a su lado. Quiero contarte algo, dijo.
Fue la primera vez que me puso frente a sus secretos. Si hubieran visto cómo le temblaba todo. Las manos, la voz. Era una hojita de otoño agostándose lentamente, hamacándose en los brazos del viento. Quiso ocultarme sus lágrimas pero yo las vi. No dije nada para no avergonzarlo. Las vi correr por su mejilla y vi como él las secaba rápidamente con la yema de su dedo índice, mientras simulaba que se rascaba la nariz.
No fue fácil escucharlo. No fue fácil creer lo que oía. No fue fácil aceptar su realidad. Nada fue fácil desde entonces.
Él estaba ahí, igual que un pequeño confesando su peor travesura y esperando el peor de los castigos. Yo también estaba ahí, sintiéndome juez, sintiéndome con derecho a castigar. Qué esperaba de mí en ese momento, no lo sé. Tampoco recuerdo bien qué se me pasó por la cabeza. Sólo sé que lo que hice no es lo que quería hacer. Sólo sé que me encontré embriagado de miedo y desconcierto. Sólo sé que el silencio venció a las palabras y que mi garganta quedó repleta de cosas que aún hoy no he podido decirle. Sólo sé que desde la alfombra lo vi irse, vi como cerraba mi puerta detrás de sí. Sólo sé que fui yo, quien aquella tarde le pidió que se fuera.
Y es desde esa misma tarde que yo sólo vivo para encontrarlo. Ustedes lo conocen bien, sabrán dónde está. Si lo ven, díganle que hoy sólo sé que lo amo.
lunes 16 de febrero de 2009
El parque.
Volvíamos de una fiesta en las afueras de la ciudad. Era una noche oscura en la que la luna ocultaba su rostro y la niebla de invierno nos conminaba a una ceguera forzada, apenas interrumpida por las luces de algún vehículo que transitaba por el carril contrario. La conversación dentro del auto no era otra que la esperada luego de algunos tragos, un poco de música y el desfile de rostros desconocidos. El ingreso a la ciudad estaba cerca, sólo bastaba atravesar aquel parque y la civilización nos ofrecería su puerta de ingreso para deshacernos de la penumbra que parecía tragarnos.
Cuando bordeábamos el parque, un presentimiento extraño se adueñó de todos mis sentidos, algo que me aturdía y no me permitía pensar claramente. Le pedí que detuviera el auto. “Algo malo pasa en el parque”. Me dijo que no fuera ridículo. “Acá no hay un alma. Y si hay alguien mejor ni saberlo. Seguro nos roban.”
Quise tranquilizarme. Tenía razón, había bebido bastante y estaba algo confundido. Cuando mi respiración retomó su ritmo normal, volví a sentirlo. Ahora estaba seguro que aquello era una voz. “¿Escuchaste? Alguien nos está llamando desde el parque. ¡Paremos!” Insistí.
Aceleró la marcha, y me lanzó una mirada de fastidio.
Miré hacia el parque, y vi cómo un claro se abría en la espesura de la niebla. Era como si alguien estuviera luchando. Sentía su furia. Oía sus palabras como un pequeño susurro junto a mis oídos. Alguien pedía ayuda y yo no podía hacer como si nada pasara.
Llegamos a un semáforo. Le dije: “Si no volvemos me bajo acá. Algo pasa. Lo vi”. “¿Dónde?” “Allá, en el centro del parque.” “Con esta niebla, a esta hora es imposible que veas el centro del parque, ¡no perdamos el tiempo!”
En ese momento un golpe me sobresaltó, fue un instante, un segundo. Giré mi cabeza y vi aquel rostro espectral y distorsionado que se estrellaba contra el vidrio del auto y desaparecía con la misma velocidad con la que llegó allí. El encuentro con esa mirada aterrada me bastó para entender que no podía quedarme sentado. Él me miró y me dijo: “¿Qué te pasa? ¿Por qué llorás?” Abrí la puerta y me arrojé hacia el parque.
Fue un instinto. Corrí hacia donde había visto el claro. La voz me guiaba a través de la oscuridad con sonidos que me provocaban una tristeza inconmensurable que crecía a cada paso. Mis ojos se debatían por encontrar aquella voz en el vacío. Sentía el peso de la niebla sobre mis hombros. Mis pies tropezaban con ramas y raíces. La cercanía me permitía distinguir que aquella voz era un llanto, una súplica.
Allí lo encontré. Apenas alcancé a sostenerlo en mis brazos. Abrió sus ojos por última vez y dijo “Gracias. Llegaste.”
Estaba tendido sobre un banco justo en el centro del parque. En aquel lugar donde de día algunos niños juegan alrededor de la fuente y de noche otro muere en soledad, rodeado de silencio, de niebla, de olvido.
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“15 años. Parece una sobredosis. Una pena.” Dijo el policía.
lunes 5 de enero de 2009
El reencuentro.
Estaba ansioso. Regresabas de Esquel. Hacía ya un mes que no te veía, que no te sentía.
Sonó el timbre de mi casa. La emoción jugaba con mi pulso y no me dejaba encontrar la cerradura.
Eras vos. Estabas del otro lado de la puerta. Cruzaste el umbral. Nos miramos. Los cuerpos se atrajeron como imanes. No pudimos detenerlos. Nuestras manos se condujeron con pericia sobre el cuerpo del otro. Recorrieron aquellos rincones tantas veces recorridos. Recordaron cicatrices y lunares. Una corriente eléctrica atravesó mi espalda cuando tus labios hicieron contacto con los míos.
En ese momento la ropa comenzó a asfixiarnos. La pasión derrotó a las costuras, a las hebillas y a los botones, que eran la prisión de nuestra piel.
En el recorrido hacia la cama quedó un tendal de prendas inertes y frías que agonizaban ante el vacío que habían dejado nuestros cuerpos, ahora desnudos, libres.
Un pequeño empujón te derribó sobre el colchón. Estabas indefenso, a la espera del ataque. Mis manos fueron re-conociendo cada centímetro de tu piel nueva y floreciente. Te estremecías ante el recuerdo del encuentro tantas veces imaginado, de ese recuerdo que ahora es instante, de ese instante que ahora es caricia, de esa caricia que ahora es encuentro.
Tu respiración intentaba sofocar a la impaciencia, mientras mi dedo llegaba al final de su aventura epidérmica. Se posó justo ahí, en aquel lugar que sólo vos y yo conocemos, aquel lugar que juntos descubrimos. Lo que era un suave suspiro se transformó en un jadeo ardiente que marcaba el compás de mis movimientos.
Mi boca, celosa de mis manos, que habían llegado a donde ella quería estar, no quiso ser menos y se lanzó precipitada a una carrera que dejaba a su paso un sendero de humedad que erizaba tu piel.
Por momentos jinete, por momentos la bestia, ambos cabalgamos sobre la montura del deseo. Nuestras voces a veces fueron susurros, a veces aullidos. En nuestras palabras se mezclaron el amor, la ternura y la vulgaridad. Tu sudor se confundía con el mío, ya no sabíamos donde terminaba uno y comenzaba el otro.
Toda la pasión y el desenfreno, las caricias y los besos contenidos por treinta días, culminaron repentinamente cuando nuestros ojos se encontraron. El tiempo se detuvo. No nos animábamos a hacer el más mínimo movimiento. Eran nuestros ojos que estaban hablando su lenguaje, un lenguaje sin palabras, sin gestos, un lenguaje que sólo ellos comprendían.
Te recosté suavemente sobre la almohada. Mis dedos recorrieron tu rostro, acariciaron tus ojos, tus labios, una sonrisa se dibujó cuando aquel cosquilleo te hizo suspirar. Lentamente acerqué mis labios a tu cuello, besé tus hombros, sentí tu aliento rozar mis oídos. Cada movimiento era tan lento que parecía que estábamos bajo el agua.
Sin hablar me lo pediste y nuestros cuerpos se unieron como si fueran dos mitades de un mismo todo que el tiempo bendijo con el reencuentro.
sábado 13 de diciembre de 2008
Para la cartera de la dama y el culo del caballero*
martes 9 de diciembre de 2008
Luces en la noche.
Las luciérnagas danzaron para nosotros aquella noche.
Acompañaron con su brillo el ritual nocturno de los besos y las caricias.
Testigos diminutos, escurridizos, casi anónimos que destellaban luz y maravillaban tus ojos.
Nunca las habías visto.
No las conocías.
Contemplaste como un niño aquellas pequeñas lucecitas que te invitaban a jugar a la escondida... Agudizaste tus sentidos y estuviste atento a cada resplandor, para no perderte el más mínimo detalle de aquel maravilloso espectáculo de estrellas vivientes, que bajaron hasta aquí para enseñarte su misterioso secreto: el de la luz hecha vida, el de la vida hecha luz...
Pequeños seres fantásticos, como hadas luminosas, explosiones de luz, soles terrenales que brillaron en aquella noche y te transportaron a su mágico mundo, a jugar su juego inocente...
Y ahí estabas vos, tratando de descubrir su escondite, y ellas escabulléndose de tu mirada...
Y ahí estaba yo, viéndote jugar a la escondida.
Te transformaste en una luciérnaga más.
Me iluminaste con tu luz.
Me llenaste de vida.
jueves 4 de diciembre de 2008
Nada que ver...
"Si señora, soy mogólica."
"¡Ahhh! ¡Yo pensé que eras coreana!"
"Si, si... También soy coreana."
Ahora: hay que tener mala suerte para haber nacido coreana y encima mogólica... (o mogólica y encima coreana... no sabría bien como decirlo).
Sin embargo, un monumento a la coreana mogólica, porque nunca me reí taaanto en mi vida...
La cara de la vieja: IMPAGABLE.
lunes 24 de noviembre de 2008
Invitado por Uno y Dos...
La cuestión es así, ellos te envían una imagen y uno tiene que "delirar", inspirarse y escribir lo que esa imagen genere...
A mí me salió esto....
Espero sea de su agrado. Besitos!!!!...
viernes 21 de noviembre de 2008
Pornografía Infantil NO.

lunes 17 de noviembre de 2008
Mi puerta.*
Me despertó la risa de unos niños.
El lugar me resultaba conocido, pero era extraño despertar ahí. ¿Qué hacía yo en una plaza a esas horas? ¿Por qué esos niños correteaban a mi alrededor como si no importara que yo estuviera durmiendo?
Estaba cerca de casa. Unas pocas cuadras y mi cama caliente borraría el recuerdo de este dolor de espalda. Aquel banco era muy incómodo. ¿Cuánto tiempo habré estado allí?
Me incorporé y con algo de duda emprendí el camino. Bajar cinco cuadras y doblar media a la izquierda.
Un banco de plaza. ¡A quién se le ocurre!
Bajar cinco cuadras y doblar media a la izquierda.
Es extraño. ¿No debería haber aquí un supermercado? Estoy desorientado, quizá en la próxima esquina.
Bajar cinco cuadras y doblar media a la izquierda. Estoy seguro de haber seguido mis propias instrucciones, pero la puerta que allí me esperaba no era la que me devolvería a mi lecho.
Sólo quería recostarme y la confusión me impedía hallar la esquina correcta donde doblar.
Avancé unas más, luego retrocedí. Puertas, carteles, indicaciones, lugares conocidos que desconocía. Entrar y salir. Doblar y regresar. Ninguna era mi puerta.
Volví al inicio. A aquel banco. Debía recomenzar la búsqueda. Bajar cinco cuadras y doblar media a la izquierda. Y aquellos niños seguían allí.
Las contaré. Sólo pensaré en contar las cuadras. No me detendré en ningún detalle menor. Nada me distraerá. Bajar cinco cuadras y doblar media a la izquierda.
¿El supermercado? ¿Por qué no estaba allí el supermercado? ¡Qué importa! ¡Quiero mi puerta!... Bajar cinco cuadras y doblar media a la izquierda. Y allí estaba de nuevo frente a aquella otra puerta que se esmera en ocultar tras de sí a mi puerta.
"¡Devolveme mi puerta!" Grité mientras sostenía aquel picaporte tieso, duro, inerte, tan distinto al que empuño cada día al traspasar mi puerta. La puerta que no encuentro, la puerta que debía esperarme y no está.
Tiro con fuerza y aquella otra puerta que ha usurpado el lugar de la mía se abre, alguien del otro lado me observa y me dice "¿Hoy de nuevo? Ya le dimos ayer, vaya...Vaya, para la semana que viene le junto alguito."
La puerta se estrelló contra mi rostro. Se transformó en un muro infranqueable, en una barrera que me separaba de quien yo soy, o de quien yo creía ser, o quizá de aquel recuerdo de quien yo había sido. O tal vez era tan sólo un deseo... Un deseo que quizá he alimentado cada noche en el banco de una plaza, en el banco en el que ahora me encuentro fatigado, intentando dormir, queriendo no despertar, extrañando mi puerta.
Si tan sólo esos malditos niños se callaran. ¿Acaso ninguno ve que estoy aquí?
domingo 9 de noviembre de 2008
Señales, coincidencias y una lluvia inoportuna.
Señales, cientos de señales de advertencia. Sin embargo, igual me fui con él a su casa.
Lo conocí en el boliche. La combinación de alcohol, música y soledad hizo que yo aceptara compartir una cerveza. Lisandro era su nombre... lo acompañé a la barra, pidió un trago y entablamos conversación.
Lisandro: ¿Cómo te llamás?
Dago: (Pufff... ¡Qué original comienzo!) Dago...
Lisandro: Ah... Como Pablo, Pablo Rago. Nombre raro.
Dago: No, no... Dago. Con "de" (¿Habrá esperado que me ría? Bue... al menos la cerveza está fría.)
Lisandro: Yo, Lisandro...
Dago: (Ya me habías dicho...) Ajá... Como Lisandro de la Torre (Seguro no sabe quién es...)
La cara se le iluminó, se llevó la mano al pecho, aspiró mucho, mucho aire y empezó a sonreír mientras se mordía el labio inferior y dijo...
Lisandro: (Gritando) ¡NO!
Dago: (¡Ay!... ¡Me asusté!)
Lisandro: ¡No te puedo cre-er! ¡Me pusieron ese nombre por él! Mi viejo era re-amigo de esa familia.
Dago: (Fuck! Ahora seguro dice que es una "señal del destino" ¡No me lo voy a poder sacar de encima!)
Lisandro: ¡Esto es una señal del destino!
Dago: (¡Uy! Si, definitivamente. Ahora voy a tener que cambiar el número de celular. Otra vez. Sí, sí... Otra vez. Siempre me tocan enfermitos.)
Lisandro: ¿Estudias?
Dago: Si. Historia.
Lisandro: ¡¡¡NO TE LO PUEDO CREEEE-EEERRR!!! (Gritando. De nuevo. Y más fuerte)
Dago: (¡Ay! ¡Me asustó de nuevo! ¡Por qué grita, si lo escucho igual!)
Lisandro: Yo estudiaba historia... ¡Cuántas coincidencias!
Dago: (¡Auch!... Ahora además de cambiar el número, me voy a tener que mudar...)(Sonriendo) ¿Si? ¿Te recibiste?
Lisandro: No. Era mucho para leer. Terminé en abogacía.
Dago: ¡Ah!... Sos abogado. ¡Qué bien! (¿¿¿Mucho para leer???... ¿No te lo pudiste imaginar antes de inscribirte?)
Lisandro: No, no. No soy abogado. Soy decorador de interiores. Me di cuenta a tiempo que esa era mi vocación.
Dago: (¿Por qué lo dice con tanto orgullo? ¿Acaso eso es una vocación?)
Lisandro: Sos muy lindo, siempre te vi y me gustaste. ¿Te puedo dar un beso?
Dago: (Mmm... Bue... A ver si así remontamos esto...) (Intentando sonreír) Eso no se pide. (Besame antes que me arrepienta)
Por algún motivo que desconozco mientras me besaba me metió la lengua en la nariz, me llenó de baba inmunda la oreja y me lamió los ojos... Me apretó la cintura con demasiada fuerza y me levantó la remera mientras intentaba pellizcarme los pezoncitos (o tetillas, nunca sé cómo llamarlos).
En un momento mientras luchaba por mi vida y buscaba la forma de que entrara algo de aire a mi organismo para no morir de asfixia, algo raro me llamó la atención: o este chico tenía algún problemita físico y calificaba para fenómeno de circo, o había alguien más tocándome...
Efectivamente, alguien se sintió atraído por mi abdomen al descubierto y sin el más mínimo prúrito decidió intervenir en la escena con ambas manos y ya que estamos, por qué no, también con una muy poco sutil apoyada...
Yo ya formaba parte involuntaria de un trío y como no quería darme vuelta y percatarme que el tercero en discordia no sólo era un desubicado, sino que además podía llegar a convertirse, en lo sucesivo, en el protagonista de todas mis pesadillas, opté por retirarme sin mirar hacia atrás.
Creerán que me marché solo.
No. Lisandro se constituyó en mi sombra y no pude sacármelo de encima.
Lisandro: Ese te estaba tocando... Yo no dije nada porque pensé que te gustaba.
Dago: (¡Soltame la mano!) No, no me gustaba por eso me fui. Necesito ir al baño.
Lisandro: Te acompaño.
Dago: Es un baño público, no te puedo prohibir que entres. (Oops! ¿Eso lo dije o lo pensé?)
Lisandro: ¿Ehh?
Dago: (¡Auch! Lo dije). Daaaale, vamos.
Estaba en mi cubículo, en ese diminuto box, con ese olor tan desagradable propio de cualquier baño en el que los últimos 72 visitantes se olvidaron de tirar la cadena.... Pero para mí era un páramo de paz, libertad y tranquilidad. Extendí mi estadía lo más que pude, con la esperanza de que al salir él ya no estuviera... Me asomé de a poco, entreabrí la puerta con movimientos suaves mientras apretaba fuerte los ojos... Cuando los abrí, ahí estaba él con su sonrisa cínica, como disfrutando de ese asedio.
Después de presentarse con mis amigos como "mi futuro novio", de hacerme escenas de celos en dos oportunidades porque hablé con personas que él no conocía y después de referirse a mí como "amor", "vida", "bebé" y de balbucear un "te quiero" que ignoré olímpicamente, decidí terminar con eso y marcharme de allí, pero una lluvia torrencial arruinó mis planes y a los diez minutos me encontraba refugiado bajo un toldo junto a un cambalache de putos, lesbianas, travestis y floggers y por supuesto él ciñéndome de la cintura y repitiendo incesantemente "amor, necesito ir al baño."
Por qué no me deshice de él a tiempo, no lo sé. Pero ahí me encontraba yo, víctima de su insistencia, preso de su compañía, enceguecido por la soledad, ofreciéndole la posibilidad de que me demostrara que sí era él a quien yo estaba esperando. Porque aunque no lo crean, nada de lo ocurrido me fue suficiente para convencerme de lo contrario.
Y ahí estaba yo, bajo aquel toldo abrazado a él, esperando el colectivo para ir a su casa...
miércoles 29 de octubre de 2008
Uno y el Otro.
Uno despertó aquella mañana con tiempo suficiente para desayunar. El Otro apenas tuvo tiempo de acomodar su cabellos mientras cepillaba sus dientes.
Uno iba a aprovechar el buen clima para caminar al trabajo. El Otro olvidó extraer dinero del banco, no tendría más alternativa que caminar.
Uno, mientras se despedía de su mascota, miró el almanaque y sonrió. 29 de octubre. Algo le decía que ese no iba a ser un día como cualquiera. El Otro, mientras revolvía su casa buscando las llaves, miró el almanaque. 29 de octubre. Su cumpleaños. Decidió no encender el celular. Odia los días especiales.
Uno se detuvo en aquella esquina a la espera del rojo para cruzar. Desde allí lo divisó. El otro se encontró con esos ojos que lo escudriñaban desde la vereda del frente y sus miradas jugaron a las escondidas un rato. Cruzó la calle.
Uno quiso advertirle, pero el impacto se adelantó...
El Otro yacía sobre el asfalto. Para él, el mundo se volvía puro dolor y tinieblas.
Uno recogía el cuerpo del Otro y lo sostenía entre sus brazos. Para él, el mundo también se volvía puro dolor y tinieblas.
Uno tomó las manos del Otro. El Otro apretó con fuerzas y el mundo ya no fue tinieblas. El dolor se extinguió de pronto.
Uno acarició el rostro del Otro, besó por primera y única vez sus labios y con la mano libre le cerró los ojos.
Allí Uno y Otro se encontraron, se amaron y se perdieron para siempre.
El instante se hizo eterno. Lo eterno duró un instante.
Uno ya no lo olvidaría.
El Otro tampoco.
martes 28 de octubre de 2008
Los memés para Olivia...
Aquí va mi lista:
1- De lunes a viernes, de 7.44 a 8.18 de la mañana: 34 minutos de arrumacos, retozos, besos, abrazos y cucharita. Amor...Mucho amor... ¿Acaso algo puede borrarme la sonrisa cuando me despierto así?
2- El calorcito de algunos recuerdos...
3- Cabalango. Su rio, su sol, su paz.
4- La combinación de lluvia, libro, mate, una galeria, mis perros y la soledad. (O su variante: lluvia, mate, una galería, mis perros y él y yo juntos bajo una frazadita... Aunque aun no haya sucedido, de sólo pensarlo me hace feliz... Pero los mates los cebas vos.)
5- Tener el cambio justo para pagar y que quien me haya atendido me lo agradezca.
6- El delirio crónico de algunos amigos y de las charlas con mis hermanos...
Bonus track: Reirme y hacer reir.
Olivia: Por cuestiones de fuerza mayor no puedo terminar el "desafío". Estoy en el trabajo... Pero no quería dejar de postearlo....
Igual, están todos invitados a contarnos mediante un comentario cuáles son esas pequeñas cosas que los hacen felices! Besos a todos!....
domingo 26 de octubre de 2008
El duelo.
"Dejé a mi novio para estar con vos" me había dicho hace tres semanas.
Yo casi no lo conocía y jamás me había llamado la atención, pero me pareció el mejor acto de amor que nadie habría podido hacer jamás. (En honor a la verdad: me sentí la persona más linda del universo. ¡Dejó a su novio para estar conmigo!...¡Soy un Dios!)
Ya habían pasado 3 semanas de aquella frase que había logrado amordazar esa voz interna que nos alerta de los peligros, y ya me había arrojado a una nueva aventura con final incierto. Tres semanas que fueron un banquete para mi autoestima, en el que los halagos eran manjares que se degustaban con irreverencia y sin pausa. Mi ego pecó de gula y vanidad, y es ley que los pecados se pagan, y a veces demasiado caros.
Esa misma mañana estábamos en su departamento. Flamante departamento que hacía dos días había estrenado y yo recién conocía. Flamante monoambiente a compartir con su amiga. Flamante piecita que iba a ser, sin lugar a dudas, nuestro "nidito de amor", pequeño nidito de amor.
Mientras él se duchaba yo preparaba el desayuno, encendía unos sahumerios, ponía música, oscurecía la habitación y preparaba el clima adecuado para que a la inauguración no le faltara nada... Me acosté en el suelo y probé varias poses para ver cuál era la adecuada, había que sacarle provecho al poco espacio que nos quedaba en ese cuarto diminuto atestado de muebles. Cada vez que alguno se movía parecía un juego de Tetris Humano. Y no podíamos contar con la cama: cucheta. Y encima, techos demasiado bajos- vicios de la arquitectura moderna. Hubiera parecido un acto de contorsionismo... Aunque deberíamos haber probado, con un poco de práctica quizá Susana nos invitaba a su living. ¡Un éxito total!.
De repente, mientras yo estaba en el suelo intentando pasar mi pierna por sobre la cabeza, sonó el timbre. Me pidió que bajara a atender mientras él salía del baño. "¡Debe ser equivocado, todavía nadie sabe que me mudé!" dijo...
Abrí la puerta esperando encontrarme con la tía del anterior inquilino y grata fue mi sorpresa cuando tras esa puerta estaba él, su EX.
Comenzó el duelo....
Nos recorrimos con la mirada, reconocimos cada uno a su oponente. Yo saludé como el caballero de guante blanco que soy, él pasó sin pedir permiso y se dirigió a las escaleras. Conocía muy bien el lugar como para no haber estado nunca ahí.
Próxima escena: El EX y yo, uno en cada punta del departamento (Si es que a ese lugar se le podían encontrar dos puntas. ¡Estaba todo tan amontonado!) Él sale del baño, nos ve, palidece, tartamudea. Tienen una discusión sobre deudas y dinero. El EX me pide que me vaya (Como leen: el EX me pide que me vaya...) Yo le digo que a mí me invitaron. Ante mi resistencia bajan ellos para hablar en la vereda. Yo espío por la ventana. (¿Acaso alguien dudó que lo iba a hacer?)
Pasa un tiempo y veo que él regresa y deja a su EX solo. Yo inflo el pecho y me preparo para recibir mi trofeo. Había salido victorioso en la batalla. Observo una vez más a mi adversario y suelto una sonrisa triunfal y desdeñosa. La estocada final. Mi golpe de gracia.
La puerta se abre. Yo estoy exhultante a la espera de que él se arroje a mis brazos. Cuando me acerco me rechaza, improvisa una excusa y dice:
"Va a ser mejor que te vayas..."
El vencedor se transformó en vencido. Quise salir sin mirarlo pero no pude evitar verlo en la vereda con su sonrisa cínica, devolución de cortesías supongo.
"Dejé a mi novio para estar con vos" me había dicho. Yo le creí.
Los pecados se pagan caro. Y la credulidad parece también ser uno de ellos.
jueves 23 de octubre de 2008
El juego.*
Acá estoy jugando a extrañarte, jugando a soñar que sueño con vos.
Acá estoy inventándote para que estés conmigo, mintiéndome para que no te vayas.
Acá estoy haciéndote lugar en mí, dejándote pasar...
Acá estoy necesitando que me necesites, y queriendo que de veras me extrañes...
Acá estoy creyéndome este juego...
Acá estoy aprendiéndolo a jugar.
Acá estoy.
si...Te espero.
Acá estoy.
Vení.
Juguemos.
martes 21 de octubre de 2008
Nadie.*
Ese nadie que está a mi lado...
Ese nadie junto a quien he despertado tantas noches.
Ese nadie que con su compañía me hace sentir tan solo...
Ese nadie que toca, pero no acaricia...
Que respira sin suspirar y abraza sin dar calor.
Ese nadie que camina a mi lado, pero no por la misma senda.
Ese nadie que a veces me ve dormir, pero no está en mis sueños.
Ese nadie que es nadie y es nada y a veces parece ser todo.
Ese nadie que a pesar de ser nadie hoy es musa,
Ese nadie para quien hoy escribo.
domingo 12 de octubre de 2008
El reloj.
Mis ojos contemplan los movimientos agónicos del insecto para cerciorarse que el crimen haya sido consumado. Luego retornan a un libro que agota sus páginas velozmente. Un final inesperado me sumerge en la contemplación del silencio... El reloj, con su maldita costumbre de devolvernos a la realidad, me indica la hora: 2 a.m. Me despego de mi almohada y me incorporo con un único y firme propósito: ir a buscarlo...
Entro al boliche con mi mejor ropa. Es la primera vez que salgo solo... Muchas miradas impertinentes se posan sobre mí, pero esta noche únicamente una me interesa...
Tímidamente pido un trago y me recuesto sobre una pared a esperar paciente, al fin y al cabo sé que nunca llega antes de las tres.
Lo veo... Pasa junto a mí y me mira... Comienza un juego de seducción que duraría toda la noche.
Las miradas se buscan, se encuentran, se pierden y se vuelven a encontrar. Parece que los dos jugáramos a las escondidas en aquel laberinto humano.
Inesperadamente lo tengo frente a mí. La música se ahoga en el más abstracto de los silencios y sólo su voz pidiendo permiso retumba en mis oídos.
Un roce, una mano encuentra a la otra... Los cuerpos inmóviles se reconocen y sin que medie otro lenguaje más que el del deseo, se aproximan entre sonrisas y suspiros...
El reloj, con su maldita costumbre de devolvernos a la realidad me indica la hora: 6 a.m. Él ya debe estar saliendo del boliche y yo tirado en mi cama con mi mejor ropa, el cadáver de una pizza junto al de una cucaracha y un libro con final inesperado.
martes 30 de septiembre de 2008
Tormenta nocturna.
Alertado por aquel presagio del trueno, te abracé y te sentí estremecer contra mí cuando el estruendoso estallido nocturno rompió el silencio que acunaba tus sueños.
La tormenta fue mi compañera en aquella noche en que el desvelo y yo montamos guardia en la fortaleza de tu descanso. Esperamos impacientes el primer resplandor de la mañana para irrumpir con sigilo en tu recinto y posar suavemente mis labios en tu boca para traerte de regreso a mi lado...
"Buen día amor..."
"Amor..."
"Te amo..."
A veces me cuesta distinguir dónde termina el sueño y dónde comienza el día....
domingo 21 de septiembre de 2008
"Love is the one and only way..."
Profundo vacío, una nada absoluta y amenazante que acecha para acometer con violencia y hacer más difícil aun la reunión de nuestros restos desperdigados....
Se darán cuenta que la historia con Pablo no resultó como esperaba. ¿Cómo terminó? Ya no importa. Algún día lograré hacer de ese momento una comedia y plasmarlo acá, pero no ahora... Ahora sólo quiero abrir los ojos y ver más que el vacío perenne e interminable... Quiero escuchar hablar de "esperanza" sin que me provoque una risa cínica y descreída, quiero volver a contemplar la idea de que mis días no son sólo una sucesión de cuerpos desconocidos envueltos en sábanas impregnadas del hedor repugnante del placer fugaz, casual y vacuo...
domingo 3 de agosto de 2008
Noche de Furia...
Lo peor es que me levanté con la misma bronca con la que me fui a la cama... Y los sucesos posteriores no aportaron a que recuperara la calma...
A esta altura se preguntarán por qué tanta agresividad, y ¿Saben qué? No pienso contarles.... Ja! No, mentira... Creo que sólo contándolo se me va a apasiguar este colapso nervioso que arrastro desde anoche....
Los hechos se sucedieron de la siguiente manera... Durante la semana que pasó a este chiquito, Pablo, casi no lo ví, más que nada por cuestiones laborales... Eso significa que durante toooda la semana los mensajes y las llamadas estuvieron a la orden del día... Los "te extraño" y "quiero verte" fueron moneda corriente y todo indicaba que el sábado sería igual... pero alrededor de las 12 de la noche, recibí una llamada... Obviamente: él.
Pablo: "No puedo hablar mucho, pero te extraño mucho y quiero verte... Por fa, anda esta noche a casa tipo 3, voy a estar muerto de sueño pero al menos quiero dormir con vos abrazadito... si???? te tengo que dejar, beso...beso...Te extraño... y te espero..."
No me dejó ni decir "Hola" y me cortó... Le mandé un mensaje diciéndole que nos veíamos a la noche... Cancelé mis planes para salir, y comencé los preparativos para ir a visitarlo... (aunque no lo crean, para un simple "dormir juntos" yo necesito hacer muuuchas cosas previas, desde la mascarilla, sacar algunos pelitos que sobran, exfoliaciones, y cortarme las uñas... y todo eso lleva toooda una tarde... La espontaneidad no es para las divas...)
Me tomé el remis demasiado temprano, así que llegué a su casa a las 2.30... como la cita era a las 3 de la mañana, me senté en una plaza desierta y oscura a hacer tiempo... Seguramente, en este momento todos creerán que voy a contarles cómo me robaron, me violaron y me dejaron desnudo tirado abajo de las hamacas, pero no... Creo que hubiera preferido eso, antes que tener que soportar lo que me hicieron...
Este es el momento ideal para invitarlos a leer el próximo post, y dejarlos con la intriga... (jaaa! creido!!! Dago! por favor... te pensás que la gente esta sentada esperando que vos postees!!! por favor!!!! Raciona tu autoestima, ¿querés....?) Pero no lo voy a hacer... Necesito despojarme de esta rabia contenida, porque voy a explotar o perforar el teclado a golpes....
Continuando...
Se hicieron las 3... Salí de la penumbra de la plaza, y me encaminé a su casa... Toqué el timbre...no me atendió nadie...Volví a tocar...Nada... Estaba por tocar de nuevo, cuando alguien bajó la escalera...Ví su sombra a través del vidrio de la puerta, era una silueta extraña, estaba seguro que no se trataba de Pablo....
Silueta: Hola... Soy Daniel, Pablo esta durmiendo, me dijo que te avisara que volvieras en una hora más o menos...
Yo: (desconcertado) Ehh...
Silueta: Chau... (portazo... Cerradura... Pasos subiendo la escalera... Silencio...Silencio....Silencio...)
En ese momento me puse rojo, me empezó a latir muuuy fuerte el corazón, se me hincharon las venitas de la frente y el cuello, apreté tan fuerte los dientes que rechinaron y me dolió toda la cara...
No sabía si patear la puerta de vidrio, colgarme del timbre hasta que Pablo bajara, llamarlo por teléfono para que al menos me explicara para que mierda me hacía ir hasta allá si no me iba a atender...
Opté por la última... No me atendió... En su defecto, me volvió a antender "Daniel" y me repitió "ya te dije, esta durmiendo, volvé en un rato..."
Más bronca me dió, pero no tuve tiempo de responder, porque cortó y después apagó el celular...
Me fui pateando el aire, hasta encontrar una garita de colectivo...Me senté un rato...Me invadía un odio amenazante e incontrolable que se transformó en impotencia y luego en llanto descontrolado.... Cuando me calmé, me dí cuenta que estaba en un barrio donde jamás iba a pasar un taxi o algún vehículo que me devolviera a mi casa, así que emprendí el peregrinaje hacía la avenida más cercana, abordé un auto, lloré en silencio mientras el taxista me miraba por el espejito, y me tiré a dormir vestido...
Cuando amanecí... Con frío, dolor de cabeza, y un poco más tranquilo, el maldito mensaje que descansaba en mi celular, alteró todo el delicado ecosistema en el que había despertado....
Mensajito de pablo: "Bebé, no volviste... ¿Todo bien? ¿Qué pasó?"
NO VOLVISTE!?????????????????? Hijo de puta!!!!!! FUIIIIII!!!! Qué más querías?????
Todavía no me repongo...El celular lo dejé apagado...No quiero saber absolutamente nada por unas horas al menos...
Me voy...Un kilo de helado, dos tabletas de chocolate y la soledad...me esperan en mi casa... Besos.
jueves 31 de julio de 2008
Aunque no lo crean, fui premiado...

lunes 28 de julio de 2008
Ya era hora...
Para empezar me enfermé. En ese momento creí que ibamos a tener que seguir posponiendo el encuentro. Pero me llamó e insistió que quería ser mi enfermero. Sucumbí a su pedido y le dije que si... Me tuve que levantar y con 40 grados de fiebre ponerme a acomodar toda mi casa, en el tiempo que tardaba en llegar el taxi. Lo conseguí pero a costa de mi salud física... llegó y mi casa relucía como el Castillo Esmeralda de "La historia sin Fin"...
Llegó con una bolsita de Farmacity, con muchos analgésicos y chocolates, ¡Justo lo que necesitaba!
¿Quieren detalles? Es más lindo de lo que me imaginaba, y parece que yo le gusté a pesar del estado calamitoso... Se quedó toda la tarde atendiéndome, me preparó la merienda, me la llevó a la cama y hablamos como condenados hasta que se tuvo que ir a trabajar.
Me aturdió a mensajes el resto del día recordándome los horarios de los remedios, y en su recreo me llamó para ver que estuviera bien.
Mi enfermedad se prolongó una semana completa, y todos, absolutamente todos los días tuve su compañía... ¿Besos? No. La gripe no nos lo permitió, pero las miradas intensas, las caricias, los mimos, y las risas no escasearon...
El médico me dió el alta, e instantáneamente se lo informé....
Pasaron 36 segundos y recibí su llamado.... Ansioso me dijo que me estaba esperando, que fuera para su casa, que quería verme...
Rápidamente fui... Subí... Me invitó a pasar, nos sentamos en un sillón blanco, nos miramos.... Detuvimos el tiempo por un instante infinito, acercamos nuestras bocas sin besarnos, prolongando el momento tan esperado... El primer roce...Nuestros labios se reconocían lentamente, las manos acompañaban al compás de sus caricias... Primero la lentitud, la pericia, el contorneo paciente de dos bocas ardientes.... Luego la pasión, el descontrol, el deseo contenido, las lenguas encontrándose en la cálida humedad de la profundidad de aquel beso inagotable... La luz de la tarde nos abandonó y la noche fue el escenario para el debut apasionado, donde dos cuerpos parecían ya conocerse, y se entrelazaban en caricias avivando un fuego que no parecía querer extinguirse... Así las horas fueron agotándose y el amanecer nos sorprendió desnudos, entre sábanas alborotadas, risas extenuadas, con un vino tinto a medio beber y el deseo de que ese abrazo no acabara nunca.
jueves 24 de julio de 2008
El Encuentro esperado...
Como era de esperarse no me lo encontré en el colectivo aquella tarde. Pero no hizo falta porque no iba a dejar en manos de azar la continuación de todo esto. Iba a hacer todo lo que estuviera a mi alcance para, al menos, encontrarme con él en persona y conocerlo, luego, la buena onda ya no dependía de mi, pero me iba a esforzar para que todo siguiera sobre ruedas. Yo, como sabrán, a esta altura ya estaba profundamente ilusionado, y sentía que flotaba... estaba más torpe que de costumbre, y distraido como nunca.... Había escrito para proponerle un encuentro, y esperaba ansioso su respuesta, respuesta que no llegaba y yo me impacientaba.
Luego de aproximadamente 45 minutos suena mi celular, salgo del baño corriendo y atiendo con la boca llena de pasta dental... Era él. Me pidió perdón y me preguntó si estaba comiendo, porque no me entendía nada de lo que decía... Se rió con mi explicación y esperó al teléfono a que me enjuagara para seguir hablando. Luego de que escuchara todos los buches, arcadas, y escupitajos que propiné para limpiar mi boca (si... no tuve el decoro de dejar el teléfono en la otra habitación, lo tuve que llevar al baño conmigo) y de que se repusiera del ataque de risa que esto le produjo, continuamos nuestra conversación. Por cuestiones de trabajo pudimos recién combinar para el domingo a la tarde, en unas horas libres que justo nos coincidian a los dos. Me invitó a merendar a un lugar muuuy lindo del centro, y se despidió diciéndome que no veía las horas de verme, y que iba a soñar con mi voz. Yo me reí como una adolescente estúpida de quince años y le dije que me iba a empezar a depilar desde ya para estar listo para el domingo... Un silencio se abrió en el teléfono y me di cuenta de la pelotudez que acababa de decir, así que aclaré que yo NUNCA me había depilado.... Luego de eso preferí cortar porque sabía que si seguía hablando me iba a cancelar la cita y no me iba a responder nunca más un mensaje...
Lo demás... lo otro... tooodo eso que ustedes quieren saber, me lo guardo... Sigan esperando.... ¿Quieren un adelanto? Por ahora no les voy a decir nada, sólo que desde el domingo un segundo cepillo de dientes descansa junto al mio, cerda contra cerda, en el baño de mi casa....
jueves 17 de julio de 2008
Y fue un varón....
Luego de meditarlo, charlarlo, consultarlo, y buscar consejo... Todos me decían "llamá! llamá!"... pero con eso no alcanzaba... Necesitaba algún tipo de lógica que me garantizara un poquito más de certeza, algo que me dijera "seguro es un tipo"... Y ahí llegó mi amigo Santafesino (esta vez lo escribí con S), al que vamos a llamar xt! y me dijo "una mina no hace eso. Una mina pone directamente su nombre y no tiene nada que perder, un tipo no pone su nombre porque primero tiene que asegurarse que vos tengas su misma onda... que seas gay, también..."
Ese fue el argumento que necesitaba para tomar la decisión... Anoche a las 2.45 de la mañana antes de irme a dormir mandé el mensajito... y me dormí esperando la respuesta....
Hace mucho que un simple mensaje no me alegra la mañana de esta manera... Decía algo así:
"¡Por qué me hiciste esperar tanto!... Quedate tranqui, me llamo Pablo... ¿Te cruzaré en el E5 nuevamente?"
¡Y fue un varón no más...! xt! tenías razón.... Eso me tranquiliza profundamente...
Y desde esta mañana cada 5 minutos abro la bandeja de entrada de mi celular para volver a leer esas palabras... "¡Por qué me hiciste esperar tanto!" Así, con signos de exclamación, como lo leen.... Se imaginaran que no hay lugar para mi Ego en esta habitación...
Pero el miedo aun no se ha ido...
¿Saben hace cuánto no conozco a nadie que siente que unas pocas horas sin saber de mi es "esperar tanto"?...
Por el momento sólo tengo el buzón de entrada abarrotado de mensajes de un chico que me vio babearme en un colectivo y al parecer eso le resultó angelical... No sé si es una buena señal, no sé si corresponda que empiece a ilusionarme (bue... está bien, que siga ilusionándome... no se puede mentir acá, che!)... Sólo se que se me está haciendo tarde para tomarme el E5, y recostarme a dormir, un ratito, esperando despertar y encontrarme con él contemplándome desde el asiento de al lado.
miércoles 16 de julio de 2008
P. (Así nomás, Pe Punto...)
Mi reloj biológico me despertó una parada antes de la mía. Mientras acomodaba mis cosas para descender, vi que un papel doblado al medio asomaba del bolsillo de mi bolso, lo agarré para no perderlo y me apresuré para llegar al timbre antes que se pasara mi parada...
Una vez en tierra firme miré el papelito, no recordaba haber guardado nada en el bolsillo externo de mi bolso.
Al desdoblarlo me encontré con la siguiente sorpresa. Una nota que decía:
"Me senté en el único asiento libre del colectivo, y ví que un ángel descansaba al lado mio. Espero volver a verlo algún dia. Mi teléfono es 0351-15*******. Besos. P."
Al principio me emocioné y casi escribo un mensaje a P., pero, ¿De qué sexo es una persona que se llama P.? Con la suerte que tengo yo, seguramente me encuentro con una Patricia, Paola, Paula... y yo no quiero ninguna Patricia, Paola ni Paula....Yo quiero un Pablo, Patricio, Paolo (aunque si se llamara Paolo lo pensaría dos veces....)
Así que aquí me encuentro, con un nuevo contacto en el celular llamado P., con una intriga que no me deja pensar en otra cosa, y sin ganas de anotar en una decepción más en mi haber .... Por el momento me limitaré a postear esto, y meditaré qué hacer... No creo que aguante mucho sin escribirle, pero me gustaría disfrutar de la idea de un admirador secreto por un ratito más... Y hacer de cuenta que detrás de ese número me espera, por fin, mi Principe Azul...
viernes 4 de julio de 2008
Planes inesperados.
Es muy dificil encontrar las palabras para describir lo que sucedió esa noche.
Es bastante complicado entender cómo algo que parecía ser perfecto lograba en tan poco tiempo entrar en un universo sin sentido.Peor aun, no entiendo cómo dejé que pasara, pero en muy pocas horas sentí que había perdido las riendas de mi vida y que se las había entregado a un completo extraño, que me estaba conduciendo hacia un delirio incomprensible.
Esa noche, luego de besarnos fogosamente en el boliche, procedimos a las presentaciones correspondientes:
Chico lindo: ¿Cómo te llamas?
Dago: Dago... ¿Vos?
Chico lindo: Fernando. No soy de acá, vengo de Esperanza, un pueblito de Santa Fe. Ese que estaba conmigo es, o era, mi novio... Ya no sé.
Chico Lindo: Supongo que por eso se fue. Me dejó diez pesos, serán para el taxi. Pero el tema es que yo estaba parando en su casa. Ahora no creo que pueda volver, vos no tenés un lugarcito para mi?
En este punto había hecho la carita del Gato con Botas de Shrek II. Se darán cuenta que no pude negarme a su "auto-invitación".
Fuimos a casa. Consumamos todo lo que habíamos deseado en el boliche. Extenuados nos quedamos dormidos. Como es mi costumbre, me levanté más temprano, desayuné mientras lo miraba dormir. Yo seguía obnubilado por su belleza, y trataba de disfrutar la fantasía, porque sabía que, igual que Cenicienta, el hechizo iba a durar poco, él tenía novio, era de otra provincia; no había lugar para las ilusiones. Pero las ilusiones habían entrado sin permiso, nadie las llamó, pero yo ya me estaba imaginando cómo sería ese pueblito santafesino, y si su madre me caería bien, o lo que es más, si yo le caería bien a su madre.
Los arrumacos, los besos, las caricias y la ternura inagotable se sucedieron hasta entrada la tarde. En ese momento él comenzó un monólogo donde me confesó una serie de "planes" que tenía para su vida.... Planes en los que, por alguna extraña razón que desconozco, me incluían a mí... Planes maquiavélicos, perfectamente premeditados, organizados en cada uno de sus detalles. Planes descabellados, insensatos, incoherentes... Planes en los que él disponía de mi sueldo, de mi tiempo, de mi casa, de mi futuro, para poder concretar su anhelo de mudarse a Córdoba en dos años... Planes en los que yo sólo era una pieza de un engranaje que ya estaba en funcionamiento...
"Yo me vengo a vivir acá, vos me mantenés un año hasta que termine el secundario, yo después busco trabajo y empiezo la facu..."
"¿Querés que tengamos un perro? Yo prefiero un labrador, pero si querés te dejo elegir a vos?".
"¿Cuánto ganás? Porque ahora seríamos dos."
"Tendría que hablar a mi casa. ¿A esta altura del año puedo pedir el pase, no? El Carbó es buen cole... ¿me averiguarías el lunes cómo tengo que hacer?"
"te parece un departamento en Nueva Córdoba? nos podríamos mudar!... me gusta más ese barrio, a demás, quiero un balcón..."
Y podría seguir, pero no me animo... Mi cara se desfiguraba a cada instante, y de a poquito me iba alejando mientras me ponía mi ropa, y le "insinuaba" que tendría que ir a arreglar las cosas con su novio, porque se debería estar sintiendo muy mal en este momento, quizá esté preocupado...
Y aquí vino la gota que revalsó el vaso, porque hasta el momento todo había sido palabrerio sin sentido que se resolvía con pegarle una patada y no darle más bola, pero sin ningún tipo de reparo me dijo:
"Lo peor... es que mi ex-novio (a esta altura ya era EX, de lo que deduzco que yo era EL ACTUAL)... me iba a pagar el viaje de vuelta. No creo que me perdone. Y tengo que volver a mi casa... vos no... vos no me pagarías el viaje? son Veintitres pesos no más..."
(Ahhhh no!!!! cualquier cosa menos plata!!!!.... )
Ahí me puse firme y le dije "va a ser mejor que te acompañe hasta la casa de tu novio, que arregles tus cosas..."
"¿Pero no la estamos pasando bien?"
"¡Genial!... Pero insisto... Te acompaño. Pensá en él, no es justo lo que le estás haciendo." (Y ni sueñes que te voy a pagar el viaje....)
En el momento en que cruzó el umbral de mi puerta, sentí que volvía a tener control sobre mi vida.
Respiré aliviado...
borré su número de mi celular...
A la media hora comenzó a sonar...
Era un número que no conocía...
... Yo a desconocidos, nunca les atiendo el teléfono.
sábado 28 de junio de 2008
La Danza del Apareamiento...
La noche estaba divertida, el boliche particularmente entretenido, Ki y Yo jugabamos a imitar a las mojitas de "Cambio de Hábito" mientras Lis y Süller habían ido a comprar algo...
Todo se sucedía normalmente, hasta que mi mirada se cruzó con la de otra persona... El intercambio fue fugaz pero intenso, lo vi dirigirse al baño y fui detrás de él. Sin embargo, el coraje me duró poco y mi plan de hostigamiento y persecución fue abortado antes de empezar.
De vuelta en el grupo, vi que Süller estaba particularmente interesado en Ki, y que Ki estaba comenzando a arrepentirse de sus pretenciones altruistas.
Repentinamente el chico que había capturado mi mirada hacía unos instantes volvió a ubicarse cerca mío, y respondió a mi asombro con una sonrisa y un insinuación perversa con su lengua. Así, entre sonrisas y lenguaje de señas nos fuimos acercando, intentando que pareciera casual que nuestras espaldas se encontrasen. Comenzó "la danza del apareamiento". Ante las miradas atónitas de Ki, Lis, y Süller, yo bailaba desenfrenado contra el cuerpo macizo de este chico, que sostenía mi cintura con sus manos e insolentemente acercaba las mías a su pelvis y las acompañaba en el camino hasta su pubis...
Una vez que el fuego fue encendido, y la pasión había sido desatada, nuestros rostros se enfrentaron por primera vez y el beso no se hizo esperar. Su voz no la escuché hasta más tarde, la urgencia del deseo, no había dejado lugar a las palabras ni a las presentaciones...
Pero ese no fue el fin de la noche, el portal hacia la dimensión desconocida recién había sido abierto, y un par de ojos verdes, unas manos firmes y esos labios que se entregaban solícitos a los mios, me condujeron, cual canto de sirena, a las profundidades de un absurdo incomprensible....
martes 17 de junio de 2008
Un montón de nada....
Se preguntarán que otras cosas estuve haciendo a demás de tragar cientos de páginas sobre la cultura inkaica (nos obligan a escribirlo con K). En pocas palabras, exprimí las últimas gotitas de jugo que le quedaban al chat, hice uso y abuso de sus "servicios", al punto tal que ahora entro y me saludan por mi nombre, y podríamos abrir una sucursal de arnet o de gay.com en mi msn.
Como se darán cuenta, tuve varios encuentros. Más de los que estoy acostumbrado. Tantos y tan consecutivos, como poco memorables. Tan poco memorables que ninguno de ellos merece un post individual porque pecaría de exceso de síntesis y de falta de contenido. Así que en este post va un resumen de cada una de esos seres, fantasmas cybernéticos que cobraron materialidad para volver a desaparecer tras un "no admitir" de msn.
El primero del montón. La charla de rigor se prolongó bastante, y nos tomamos como cuatro horas para extender la sesion de lujuria. Pos data: se creyó con el derecho de caer a mi casa de sorpresa, sin avisar, para dormir juntos nuevamente. Mi respuesta:
"A mi casa sólo vienen sin avisar mi vieja y algunos pocos amigos".
"bueno, creí que había onda".
"Si, había."
"¿Me voy?".
"Seguís acá?"
El segundo, ni si quiera vale la pena nombralo y encima es el amigo de un amigo mio (de eso me enteré después...) Lo único que puedo decir es que nunca había tenido sexo habiendo cruzado sólo 3 monosílabos previos y nada más.... Y que nunca me fui tan rápido después de haber estado con alguien.
El tercero fue raro. Se invitó a dormir, y por alguna extraña razón no le dije que no. Después me arrepentí cuando me fui a acostar (me quedé terminando unas cosas de la facu), afortunadamente luego de un "segundo tiempo" al rededor de las 5 a.m., se percató que ya no era bienvenido y en vez de volver a arroparse entre mis sábanas tomó la sensata decisión de que "es mejor que me vaya, así descansas bien".
Quien se queda sin que lo inviten, se va sin que lo echen...
El cuarto de la lista, me llevó a pasear en auto, y dentro de ese auto cumplimos una de mis fantasias, a la que el público circundante agregó un plus de adrenalina que estuvo bueno. Unos días después tuvimos un reencuentro, para completar lo que habíamos empezado, porque en un auto no se pueden hacer demasiadas acrobacias.
El quinto y penúltimo del montón, fue un desperdicio de cospeles y encima me lastimó el labio cuando me besó. Por suerte se me hacía tarde y no dejé que siguiera lascerando mi cuerpecito. Me retiré a tiempo, antes que tuviera que recibir atención médica.
El último de la lista fue este sábado, lo conocí en un boliche... Pero a este le vamos a dar un poco más de tiempo para que haga méritos a ver si se hace merecedor de un post para él solito....
Conclusiones:
1- La promiscuidad no es tan mala, e incluso resulta divertida, aunque no es sostenible en el largo plazo (ni quiero que se continue en el largo plazo) por cuestiones de imagen y de tiempo. A parte, el mercado luego de cada encuentro se va reduciendo, haciendo que cada vez sea más complicado conseguir a alguien.
2- Tengo prohibida la entrada a cualquier chat dentro de un radio de 500 km (si, si... Recibí visitas de Santiago del Estero...Ahí tampoco me admiten.)
3- A pesar de ser muy lindo, ni el sexo por el el sexo mismo, ni el amor sin sexo, son un buen negocio.
4- Este post resultó sumamente aburrido! ja... pero bueno, al menos están al tanto de qué es lo que he andado haciendo estos días... Todo esto lo hice para tener algo que contarles! (Ja!... linda excusa... me revuelco con media Córdoba, para recopilar material para la bloggósfera... )
5- Me acabo de acordar de dos más que se me habían pasado por alto... je... je... "Me siento sucio..." JA!
lunes 2 de junio de 2008
Un cuarteto en el Olmos.
Dago_dC: ¿Y?... ¿Nos juntamos? Decime cómo sos...
Mariano22cba: Rubio, 1.80m, delgado... Dale, nos veamos... Voy a ir con un buso rojo... y bufanda blanca.
Dago_dC: Dale. Mañana en el Olmos, 14 hs, yo te busco. Me voy. Me quedo sin plata. (yo siempre ando sin plata... tengo que hacer algo con eso.... )
14 hs. Puntual apoyado sobre la barandita del Patio Olmos. Nadie que coincidiera con la descripción. Esta vez no estaba dispuesto a esperar más del tiempo reglamentario: 15 minutos.
14.05 hs. Nadie. Llegó un chico alto y rubio. Tenía un buso rojo, pero no tenía bufanda. Me paré cerca, por las dudas, para mirarlo mejor y ver si hacía alguna señal. Nada.
Eramos cuatro. Yo, el chico de rojo que recién llegaba, un gordito de buso azul que parecía un chanchito que estaban por sacrificar: no se quedaba quieto, daba vueltas, le transpiraban las manos; otro chico sumamente hermoso que me miraba mucho, me hubiera insinuado si no fuera porque tenía un cita pactada y porque no era nada parecido a la descripción de quien esperaba.
Se hicieron las 14.15 hs. El chico lindo seguía ahí mirándome insistentemente, el gordito se movía tanto que ya me había puesto nervioso, y el de rojo se fue con una chica: descartado.
Me cansé y me fui. Tenía muchas otras cosas importantes para hacer como para seguir esperando.
Hice media cuadra y sentí que alguien gritaba mi nombre. Me detuve. Miré por el reflejo de una vidriera: era el gordito que venía corriendo a mi encuentro. Intenté huir, pero no sabía qué hacer, no entendía por qué gritaba mi nombre, y no quería ni siquiera imaginarme que se trataba de mi cita.
Gordito: "Hola... Soy Mariano..."
Dago dC: (mirándolo sobre mi hombro)... ¿Disculpa?
Gordito: Si! nos ibamos a juntar acá, en el Olmos. Estaba esperando que me saludaras, como vi que te ibas, te saludé yo.
Dago dC: Ajá... En principio, yo esperaba a un tal Mariano a las 14, no a las 14.20. Segundo, iba a venir con buso rojo y bufanda blanca... y Tercero supuestamente era alto, rubio y delgado. Vos no estuviste a las 14, ni siquiera te tomaste la molestia de ponerte una bufanda blaca, y sos peticito, gordito y esos reflejos necesitan un retoque.
Gordito: Pensé que no te iba a importar... No parecías un chico superficial...
Dago dC: Y vos no parecías un chico mentiroso... No me molesta juntarme con un "gordito, petizo y teñido"... siempre y cuando no este esperando a un "alto, rubio, y delgado"...
Gordito: Bueno... Ya estamos acá... Podemos ir a tomar algo...
Dago dC: Vos estas acá... Yo, ya me fui.
En ese instante, me agarró del brazo, y desplazó su mano hasta la mía...
Gordito: Perdón... Empecemos de cero...
En ese preciso momento, el chico lindo que estaba en el Olmos pasó por atrás de él y nos miró... me sonrió, levantó los hombros, y negó con la cabeza...
Lo odio! lo odio! lo odio! ¡Maldito puto! No sólo me hizo perder el tiempo con un ecuentro que no fue, sino que me hizo perder la posibilidad de que el chico lindo se me acercara... o acercarme, o algo... Pero con el chico lindo!!!!!!!
Por un instante pensé en salir corriendo y decirle "no es lo que pensas, no somos nada..." pero me contuve, por suerte. Iba a ser demasiado.
El Gordito sólo con ver mi cara entendió que por el bien de su integridad física me tenía que soltar y dejar que me vaya... Y me fui.
Nuevamente había sido estafado... Fui hasta la parada de colectivo, justo estaba el omnibus que tenía que tomar, pero decidí caminar, necesitaba descargarme. Cuando pasó el colectivo en frente mío, miré a los pasajeros... Si. El chico lindo estaba arriba.
Sólo me quedaba caminar.
viernes 30 de mayo de 2008
Matemos a Vicente...
Luego de hecha la descarga, me despido. Y traten de que su muerte sea muuuy dolorosa...
jueves 29 de mayo de 2008
Mi primer amor (la última entrega...)
El ambiente era denso. Quien hasta ese momento era Mi Novio estaba feliz por todo lo que había sucedido, yo sólo pensaba en bañarme. Él cocinaba, y hablaba de futuro, de sacarme un "abono" para que pudiera viajar más seguido, mientras le arrancaba las tripas a un pobre pollo y cantaba un tema de la ópera "Carmen"... y yo, yo sólo quería bañarme y salir corriendo... Pero me dije "sonreí, hacele creer que la pasaste tan bien como él, disfruta del almuerzo, y luego regresa a tu vida de adolescente y desaparecé de la de él..." Y así fue... Eso hice... Me propuse hacerle creer que me estaba haciendo la persona más feliz del mundo... Eramos una parejita perfecta, él miraba por la ventanita del microondas a su pollo cociéndose en jugo de mandarinas (no consigió naranjas), y yo ponía la mesa, doblaba servilletas de papel, limpiaba los restos de piel de pollo desparramados por toda la cocina... De repente sentí la sensación de que eso podía empezar a funcionar, que podía hacer el intento de seguir conociéndolo, que después de todo sólo había sido la primera vez, de a poco el sexo iba a mejorar, y era lindo sentir que alguien se interesaba por uno, que me dedicaban temas de Arjona y que preparaban una "comida especial" EN MI HONOR...
Cuando terminé de poner los lugares en la mesa me dijo "agregá un plato más", yo le pregunté "¿Diego, tu amigo, viene con alguien?"... "No, no... es otra persona, agrega un plato".
Extraño. Hasta donde yo sabía eramos su madre, su mejor amigo, él y yo, el flamante noviecito. Pero no pregunté más nada, acaté su orden y nos dispusimos a esperar a los invitados.
Llegó la madre, me miró con su cara de "no entiendo que haces acá", tiró un par de indirectas del tipo "pensé que sólo era para los mas íntimos" o "me hubieras dicho y le digo a la portera del colegio que viniera, total... parece que está todo el mundo invitado". A lo que sólo respondí diciendo "Si, parece que a Edipo también lo invitaron", pero nadie entendió. Yo seguí en mi idilio de Ama de Casa recién desvirgada.
Luego llegó el amigo que no dejó de hacer todo tipo de ademanes en honor a mis atributos, y comentarios como "que rico el pebete que comimos los otros días" y otro montón de boludeces que me pusieron más íncomodo que las giladas de la vieja...
Estabamos los cuatro sentados en la mesa, y el lugar extra seguía vacio, y todos esperando a que llegue "alguien" que no me querían decir quien era... Hasta que la Señora dice "¿Por qué tardará tanto Mercedita?"...
"¿Quién es Mercedita?" Pregunté inocentemente... Diego y mi Novio se miraron, la madre atinó a dar una respuesta, y fue interrumpida, cambiaron de tema rotundamente... Algo no olía bien... (al margen del pollo a la mandarina, que no tenía un aroma agradable, precisamente.)
Timbre...
Él pegó un salto de la silla y fue a abrir. Entró la taaaaaan esperada "Mercedita"... y lo saludó con un beso, un beso EN LA BOCA... No entendía lo que pasaba, sentía que había ingresado a un universo paralelo, la vi sentarse al frente mio, me dio un beso... Sirvieron la comida, mi cara se había transformado, era una gran incognita quién era esa mujer, por qué le dio un beso en la boca a Mi Novio! a Mi Novio!!!! , y por qué la madre a cada rato hablaba de "la ceremonia"...
Hasta que todo se aclaró, ella metió la mano en su bolso y sacó un revista, y entonó las siguientes palabras:
"Mirá amorcito, salimos en la revista dominical!, ya tenemos fecha para el 17 de diciembre... Ya toda la ciudad sabe que nos casamos!!! no va a faltar nadie... "
Se iba a casarrr!!!!!!! y el muy cretino cara dura no tuvo el menor reparo en sentarme al frente de la futura novia, sin si quiera tener la delicadeza de ponerme al tanto de la sitación!!!!!!
Matame Dios acá!!!! Dame una muerte dolorosa y con mucho sufrimiento!!!!!!
Que pedazo de infeliz!!! y yo ahí.... mirando modelitos de centro de mesa, viendo fotos de tortas, y analizando presupuestos de salones para que MI NOVIO se casara con una estúpida!
Él parecía disfrutarlo mucho... "Amor, te doy la patita, que sé que te gusta", "Bebe, te gusta la comida que hice en tu honor???" ¡En tu honor! ¡Maldito estafador! Lo mismo me había dicho a mi hace un rato...
El corazón no dejó de palpitarme, creo que se escuchaba a un kilometro a la redonda, mi cara de orto era indisimulable, y ellos parecía que estaban muy felices con el espectáculo que se había montado. Cada uno, a su manera, desde su propia ignorancia, o desde la plenitud de su conocimiento se reía de mí, y yo quería correr rápido y lejos, pero estaba perdido en una ciudad que no conocía...
Pero todavía faltaba el postre, y yo por nada del mundo me pierdo una porción de torta... Así que ahí me quedé sentado, a la espera de que alguna migaja de cariño cayera sobre mi plato.
martes 27 de mayo de 2008
Oooohhhh...
Oooohhhh: Interjección que denota ternura (V.g.: ooohhh!!! pobreee... terminó llorando...)
Oooohhhh: Interjección de desilusión (V.g.: oooohhhh... eso no más?)
Oooohhhh: Interjección de desagrado (V.g.: oooohhhh.. esa pelotudez te pasó?)
Por el momento sólo esas....! Si el que comentó vuelve a entrar... quiero una aclaración....
Es una huevada lo que acabo de escribir, pero en serio...me quedé pensando! jajajaja.. (prometo algo mejor mañana...)
domingo 25 de mayo de 2008
Número equivocado....
Una furia incontrolable que sólo la humillación me provoca...
Camino al trabajo estuve ajustando los últimos detalles de mi revancha...
Pero una vez que llegué al trabajo, quizá por la larga caminata, por el aire fresco de la mañana, o por la inconcistencia de mis sentimientos, todo el odio incontrolable que sentía se había esfumando, y únicamente conservaba la intriga por saber si la historia del "hetero enamorado" era cierta, o si había sido un cruel jueguito de algún sádico idiota que no tenía nada mejor que hacer...
Estuve juntando coraje toda la mañana... esperando que no hubiera nadie en la oficina... marcaba su número, dejaba sonar dos veces y cortaba... marcaba de nuevo y cortaba... volvía a marcar y cortaba.
Llegó la hora del almuerzo. Estaba solo, era esa mi última oportunidad. Lo llamé. Sonó tres veces.... atendieron: "Hola!"
Yo: (con miedito) Estemmmm... ¿Te acordás de mi, no?
Al otro lado del teléfono: Si... Cómo no me voy a acordar de vos??? me estuviste rompiendo las pelotas toda la noche con esos mensajitos de mierrrrda!!!
Ahi me percaté que era una mujer.... Y que no estaba muy felíz de "acordarse de mí"...
Yo: (muriéndome de la vergüenza....) Debe haber habido...
Señora al teléfono: (muy, muy enojada...) ¡¡¡¡Encima tenés el descaro de llamarme por teléfono!!!!
Yo: (¡por qué mierda no corto!) Disculpeme... me debo haber equivocado...
Señora al teléfono: (Gritando, muy, muy fuerte...) ¡NO! No te equivocaste... Mejor que llamaste, mira... La gente como vos no tiene razón de ser... Sólo viven para joderle la vida a los demás... ¡Bromitas por teléfono! ¡Sabés dónde podés ir meter tu lengüita no???? ¡¡¡¡¡Maricón inmundo, desagradable!!!!! ¡¡¡¡Se tendrían que cagar muriendo todos!!!!!
Colgó.... (por suerte...porque si me seguía insultando me iba a largar a llorar...)
¡¡¡¡¡El reverendisimo pelotudo ese me había dado cualquier teléfono, y yo le mandé los mensajes más zarpados y desubicados sobre la faz de la tierra!!!!!! (si...en los mensajes "mi lengüita" tenía el papel protagónico....)
Ahora sí la ira se había apoderado de mi ser, yo ya no podía hacer nada, ni si quiera putearlo por mensaje. Escribirle un mail... ¿Para qué? ¿Para recibirme de patético consumado? ¿Para que se siguiera cagando de risa?... No... me tuve que tragar la bronca toooda junta, y quedarme sentado buscando "ese número" en mi teléfono para borrarlo... mientras una lágrima maldita se colaba sin permiso abriéndole la puerta a un torrente de llanto que venía por detrás...
Y ahí me quedé, sentado en mi escritorio, desperdiciando mi hora de almuerzo, llorando como una mariquita desconsolada, mientras me atragantaba con lágrimas y media docena de facturas que habían quedado del desayuno....
sábado 24 de mayo de 2008
Dos Horas....Mil Horas... Cómo un perro...
Empezamos a hablar, me contó una historia medio extravagante, pero no por eso menos interesante. No sabía bien si creer lo que estaba leyendo, pero como estaba en el MSN, a lo sumo sería una broma de mal gusto que se cobraría como únicas víctimas mis ilusiones y mi inocencia. (Si señores, porque en este caso, aunque cueste creerlo, pequé de inocente como hacía mucho no lo hacía).
Lo que el muchachito este me dijo, en resumen, fue lo siguiente: Que me conocía de "algún lugar" (no voy a decir de dónde por las dudas, para resguardar su privacidad, aunque no sé si se lo merece); que yo le había gustado; que él no era gay, ni "bi" ni nada de eso, que a él le gustaban las mujeres, pero que tenía fantasías con hombres (si eso no es ser gay, la verdad no tengo la más pálida idea qué es lo que soy....).
Como es de esperarse, esta situación despertó mis más bajos y oscuros instintos. No les voy a contar tooooda la zarta de inmundicias y chanchadas que le dije a este chico por MSN, la cuestión es que ambos estabamos a punto caramelo, a baño maría, a punto de reventar como un sachet de leche que se estalla contra el piso (ay! ¡Dios!, pocas veces se me ocurren comparaciones taaaaannn desagradables!!!!!).... Él me dijo que tenía muchas ganas de experimentar con un hombre, y yo le di mis días y horarios disponibles para que elijiera y nos juntaramos (tan accesible que sos! porqué no aprendés a hacerte rogar un poquito!!!!). Dijo que ESA MISMA NOCHE él podía.
Yo a esta altura no podía creerlo, siempre había soñado con levantarme un hetero (si, ya sé...este chico no es un hetero, es sólo un traumado, pero es más estimulante para el autoestima creer que si lo era... IMAGINENSE, SOY TAN LINDO QUE HASTA LOS HETERO ME PERSIGUEN... ja!!!!!! SEÑORAS Y SEÑORES, SOY UN FUEGO!!!!!)
Fui al encuentro donde él me había citado....
Esperé....
.....
....
....
Esperé....
.....
.....
.....
Seguí esperando.....
....
....
....
25 minutos y yo seguía ahí sentado, sintiendo palpitaciones cada vez que un chico pasaba por el frente mio....
....
....
Y seguí esperando....
....
....
....
Luego de media hora... (soy taaan paciente!!!! - o un alzado... como quieran, ya me da igual lo que piensen...) le mandé un mensaje... (Je! Estuve vivo ahí! me di cuenta de pedirle que me diera su teléfono por las dudas... )
El mensaje nunca lo respondió....
Regresé a mi casa... desilusionado. Me sentía un putito patético y desesperado....
¡Crédulo...!
En pocas palabras, un pelotudo sin causa.
Pero como no soy de dejarme vencer tan fácilmente, pensé:
(Nota mental Nº1: No hace falta que me digan que soy toooooodo un monumento a la desesperación, ya me di cuenta....
Nota mental Nº2: "Abandonarme" dijiste????"abandonarme"????? Nooo!!! si vos realmente tenés problemas!!!!!! No te abandono! LOCA ESTÚPIDA!!!! Te dejó plantado!!!PLAN-TA-DO!!!!!)
Bue... al margen; empecé con los mensajitos:
No hubo respuesta... Me fuí a dormir... Cada 2 minutos miraba el celular por las dudas me haya escrito y yo no hubiera escuchado...
Ay! Dios! la gente juega con el corazón de uno, así... ¡impúnemente!... Lo dejan a uno tirado en su lecho, pendiente de un maldito mensajito, soñando con un cuerpo que nunca vio, reviviendo una fantasía jamás vivida, malgastando ilusiones, tiempo, dinero...
Lo que hice al otro día fue increible... Aún me da vergüenza....
miércoles 21 de mayo de 2008
Saluden a Vicente...
martes 20 de mayo de 2008
Ella me lo dijo...
Yo:¿Qué hacés despierta tan temprano? ¡Seguí durmiendo querés! ¡No me rompas las pelotas que estoy divino!
Mi Conciencia: ¿Divino? humm.... No quiero tener que decirte "Yo te lo dije"....
Yo: ¡¡¡¡¡Aaaayyyy.....!!!!! ¿¡¿¡¿¡Dónde mierrrrrda tenés el botón de "Apagar"!?!?!?
Mi conciencia: ¿No sé para que lo querrías, si igual no me das pelota?
Yo: ¡Ya está! ¡Estoy soñado....!
Mi conciencia: Si, seguro....
Yo: ¡¡¡¡¡¡Te callás!!!!!!!... No quiero escucharte....
Mi conciencia: Deberías...
Yo: Hoy te levantaste IN-SO-POR-TA-BLE. ¿No tenés nada mejor que hacer?
Mi conciencia: ¡Insoportable! ¿Yo? ¡Mira! Más te vale que....
Yo: (interrumpiendo...) LaLaLaLaLaLaLaLa...... ¡No escucho! ¡No escucho! Te oigo pero no sé lo que decís! LaLaLaLaLaLaLaLa......
Mi conciencia: (Enojada) ¡Infantil!
Yo: ¡Cansadora!
Mi conciencia:(Enojadisima) ¡Loca Ridícula!
Yo: ¡Insoportable!
Mi conciencia: Puto! Puto! Puto! Puto! Puto! Puto!....
Yo: Me voy, no te aguanto más!!!!!!!!
Mi conciencia: Matate.... Puto....
Y tendría que haberla escuchado. Justo el día que me animo a salir con mi nueva tanga cola-less amarilla fluorescente, se me ocurre descomponerme en la facultad....
El chico de la enfermería no pudo contener la risa... Y la inyección me la puso para el culo... Ahora me duele la colita.
Mi conciencia: (gozándome...) Yo te lo diiiiijeeeee....
Yo: ¡Cerrá la boca!.... ¡Sádica!
Mi conciencia: ¡Ay! a veces sos tan excesivamente homosexual....
miércoles 14 de mayo de 2008
Mi Primer Amor... (Tercera parte)
Afortunadamente no tardó mucho en llegar, la decepción no se hizo esperar, y abrió las puertas a la lucidez y al poquito de sensatez que aun quedaba en mí... (aunque de aquella época hasta acá creo que la dilapidé descaradamente).
Luego de aquel encuentro poco fortuito en el baño público, mi siguiente acto de arrebato estúpido fue tomarme un colectivo e irme a Alta Gracia (aproximadamente 50 km de Córdoba), porque era su cumpleaños y "queria compartirlo con las personas especiales en su vida" (por favor!!!!! date cuenta! te conoce hace menos de una semana, cuán especial podías ser!!!!... era una trampa y caiste... ).
Me invitó la noche anterior, para que me quedara a dormir y al día siguiente, festejaramos con un almuerzo.
Llegué a la casa y me econtré con la sorpresa de que vivía con la madre... Una maestra rural de cincuenta y tantos años, que no paró de hacer preguntas, y que nunca, pero nunca comprendió qué era lo que yo estaba haciendo ahí.
Luego de una cena super incómoda llegó el momento de ir a la cama... A falta de sommier había juntado dos camas de una plaza, más obvio imposible, pero yo no me daba cuenta... Me puse mi pijama y me dispuse a dormir... Y ahí empezó todo....
Con música de ópera de fondo (para que la madre no escuchara, cada dos minutos nos golpeaba la puerta), intentó seducirme de las maneras más burdas posibles, y yo, que recientemente había descubierto el arte de la histeria, me hice rogar como un divino... lo tuve suplicándome durante largas horas, implorándome por un beso, por una caricia... y yo, una pobre virgen, me mantenía inmutable, cubierto por mi manto de pureza, disfrutando cada intento de avanzarme, cada súplica, cada caricia rechazada, cada beso negado, y verlo ahí con toda su líbido rebasante surcando los pliegues de las sábanas, buscaba envolverme, atraparme, engullirme como la lava de un volcán ardiente que se lleva todo a su paso...
Saber que alguien podía estar así por mí, y darme cuenta que con cada "NO" lograba que se incrementaran sus intentos, que aumentara su desesperación, sencillamente me fascinaba.... Y así sigió por bastante tiempo, lo único que logró arrebatarme fue un beso... Mi primer beso, absolutamente para el olvido, feo, frio, incómodo, aburrido....
Llegó la mañana siguiente, su madre camino al monte a dar clases, y nosotros ahí acostados... A esa altura yo ya no sabía qué hacía en ese lugar, a 50 km de mi casa, sin plata, y acostado al lado de un tipo que quería trincarme a toda costa... Yo podría haber terminado metido en una red de trata de blancas y prostitución y nunca me habría dado cuenta...
Esa mañana no pude escapar, y así llegó mi primera vez, pero no se crean que fue algo entrañable, tampoco fue feo, su recuerdo me es completamente indiferente.... y eso es peor que si fuera un mal recuerdo... Los detalles escabrosos no los voy a dar (tampoco hay mucho....), pero para que se hagan una imagen de cuán poco memorable fue, simplemente voy a hacer alusión a una situación particular:
En medio del acto, cuando (en teoría) estabamos disfrutando "amándonos", sonó su celular (un zapatófono negro, gigantesco) y no tuvo mejor idea que atender.... Si! así como lo están leyendo, yo atravesado como un pimiento en un palito de brochette, y él charlando por teléfono con "su mejor amiga" que quería ser la primera en saludarlo!
Por favoooorrrrrrr!!!!!!! un poco de respecto!!!! te estoy regalannnndo mi virginidadddd!!!!! Consideracion!!!! Con-si-de-ra-ción!!!!!!...
Tantos años soñando con mi primer beso, viendo películas de amor, esperando la escena del beso para imaginar que yo soy la protagonista, ¿para qué? para tener mi primer orgasmo al ritmo de "que los cumplas felizzzzz!!! que los cumplas feliiiizzzzz!!!!! que los cumplas, que los cumplas, que los cumplas feliz!!!!!!"
Y así fue...
Ya sé que dije que era el final, pero no... falta algo más... Si me esperan un ratito, les cuento.... Porque obviamente me tuve que quedar al almuerzo... Y lo que ahí pasó, fue definitivamente TERRIBLE...
sábado 10 de mayo de 2008
Primer Amor... (Segunda Parte)
Luego de aquel primer encuentro involuntario, me fui del bar con la certeza de que "el destino" me había puesto a este chico en el camino. (Mensaje para el destino: algun día te voy a pedir explicaciones, y me las vas a tener que dar, me escuchaste???? me las vas a tener que dar!!!!!!!!!!!)
Me quedé pensando en él toda esa tarde, y ahí me di cuenta que para volver a verlo alguna vez, me lo iba a tener que cruzar en algún chat nuevamente, lo que resultaba bastante improbable. Así que al siguiente día me conecté nuevamente, y le envié un mail con mi teléfono. (Año 2001, no había celular. Si, le di el teléfono de mi casa. Si...si... ya sé, una locura. Y si, por si se lo están preguntando, absolutamente todas las veces que llamó -que fueron muchas, a mi pesar- atendió mi madre. No recuerdo las explicaciones que di, lo que sí sé es que no involucraban OVNIS ni cosas raras, hasta creo que se las creyó)
Así organizamos nuestra primera cita (con mi madre sentada al lado mío, escuchando todo, y yo haciendo el intento de hablar en codigo.)
Primera cita:
Sábado por la mañana, pleno agosto, lluvia y frío. Yo una pobre alma enamorada, rumbo a su trabajo, a buscarlo a él, mí novio. Era taaaann lindo pensarlo!!!!
Luego de presentarme con todos sus compañeros de trabajo, dando explicaciones que si incluían OVNIS y esas cosas (me daba mucha vergüenza mirarle la cara a la gente mientras él les decía de dónde me conocía... Lo miraban como diciendo, "sos un pervertido", "pedófilo", "te voy a denunciar") Y yo ahí expuesto, enamorado, atontado, esperándolo en el hall de entrada de la oficina 2 horas.
Salió. Fuimos a Mc Donalds (lo único bueno: durante un mes comí en Mc Donalds día de por medio. Creo que fue por lo único que dejé que la relación se extendiera tanto.)
Y despues me pidió que lo acompañara a un lugar..... Accedí
Me pasé toda la tarde sentado escuchando gente llorar y dejando que cualquier extraño me abrazara.
Luego de 3 horas de extenuación, creo que se percató que en cualquier momento iba a matar a alguien. Decidió volver de su transe con el más allá y prestarme un poquito de atención. Me saqué el cartelito de "pablito" del cuello, me llevó afuera. Luego de un rato de charla insipida, me engatuzó y me fue llevando lentamente hacia un baño. Si señores, me introdujo en un baño y pretendió besarme mientras alguien orinaba (por no decir meaba) al lado nuestro... El muy crédulo pensó que mi primer beso iba a ocurrir envuelto en un baho de orin y desinfectante barato. NO! Años soñando con ese momento, y les puedo asegurar que las bolitas de mingitorio no eran parte de la escenografía.
Me negué, me negué y me volví a negar... (mis primeros pasos en el histeriqueo, me acuerdo y me emociono. Ahora he hecho de eso toda un arte... o un deporte, alguien que me diga la diferencia! )
Y así fue. Se quedó con ganas de besarme, y regresamos al recinto del dolor.
Recapitulando:
Mi primer novio lo conocí en un cyber, el chico del box de al lado; mi primer cita fue en compañía de un grupo de auto ayuda, y mi primer beso estuvo a un centímetro de ser en un baño público.
Todos dirán que no lo volví a ver.
SE EQUIVOCAN!!!!
Me siguió llamando, seguí tan enamorado como el primer día y quizá más. Y sí, el derrotero marcado por mis errores continuó, pienso que estaba disupuesto a seguir hasta las últimas consecuencias... o quizá sólo capricho, o no sé... era juguete nuevo, la cuestión es que yo estaba felíz. Aunque me parece que a esta altura ya tendría que empezar a replantearme mi concepto de felicidad.
miércoles 7 de mayo de 2008
Sólo porque lo pidieron...
Pasó así:
Luego de haberme excedido en la depilación de mis cejas, y habiendo estado al borde de no ir nunca a mi encuentro, junté coraje y fuí. Había tomado la determinación de enfrentarlo con humor y adelantarme a cualquier comentario, diciendo algo así como "Sí... ya sé, se me fue la mano con la pincita, me quería poner lindo para verte y me copé..." En última instancia, siempre es mejor desdramatizar la situación y ser uno quien se ríe de uno mismo y no dejar que los demás lo hagan.
Obviamente, luego de practicar en el colectivo cientos de veces la conversación, y de imaginar todas las posibles situaciones o respuestas, llegué al lugar del encuentro y me acobardé, enmudecí e hice de cuenta que no pasaba nada, con la firme convicción de que JAMÁS se percataría de mi "problemita".
La conversación discurrió por los caminos convencionales, nada del otro mundo, él tampoco era algo espectacular... por un momento me había olvidado de que mi rostro estaba incompleto.
Sin embargo, caí preso de una de mis grandes debilidades, "toquetear todo lo que se cruce en mi camino". Por algún motivo que desconozco no puedo dejar mis manos quietas, la curiosidad es más fuerte que yo y tuve que decirle "me prestas tu celu, está re bueno!!!!"
Y empecé a tocar los botoncitos!!!!!!!!!!! PARA QUÉ!!!!!!!
En un momento ingresé a "crear mensaje" y estaba el último mensaje que decía lo siguiente:
"Recién llega.Casi no tiene cejas! dibujadisimas!!!!! eso no es normal!!!. Y encima barbudo. Me quiero ir."
Se quiere ir!!!!!! y se dió cuenta de las cejas!!!! DIJO DIBUJADISIMAS!!!!! No delineadas, ni dibujadas, ni "un poco depiladas".... dijo DIBUJADISIMAS!!!!!
A partir de ese momento mi cabeza se extravió en un sinfín de pensamientos, no escuché una sola palabra de todo lo que me estaba diciendo, (a esa altura ya no me importaba!) Sólo me concentré en ver cuántas veces miraba mis cejas, las conté. En 15 minutos que se extendió la cita (15 minutos interminables, por cierto) me miró 27 veces.... casi dos veces por minuto, casi una vez cada 30 segundos! Fue una tortura, sus miradas eran como agijones que se clavaban en mi cara... y yo sólo escuchaba las risas de él y sus amigos cuando les contara que se había juntado con un barbudo sin cejas.
Me fui... nos prometimos escribirnos. Obviamente no lo voy a hacer, y para asegurarme borré su número... El chico no me gustó, se le juntaban la cejas arriba de la nariz, y eso...eso a mi no me gusta.
martes 29 de abril de 2008
Postizos en la frente.
¿ Y alguien me puede decir por qué no me detuve a tiempo?
Definitivamente, un mono con navaja es un un bebé de pecho cuando yo tengo una pincita de depilar a mano!
¡Pobres mis cejas!
¿Por qué me empeño en hacer cosas de mujer? ¡SI NO SOY UNA MUJER!... Las cejas masculinas, son tupidas, anchas, gruesas, por qué querer cambiarla! En todo caso, un mínimo retoque, sacar sólo esos dos o tres pelitos que se salen de línea... ¡Pero no! es como cuando empezas a comer tutucas, no podés parar hasta que no quede una sola en la bolsa... Esto es igual, una vez que empezaste no podés parar hasta que tus cejas se transformen en un mero hilito de pelos... un caminito de hormigas pequeñas, diminutas, enfiladas una al lado de otra... POR QUÉ!!!!!
¿Y saben qué es lo peor de todo? Que hoy me tengo que juntar con alguien. alguien que vió fotos mias, fotos donde yo portaba mis antiguas cejas! ¿Qué voy a hacer? Están dibujadisimas!!! Tengo tres opciones:
1- Me lo tomo con humor, voy al encuentro, y me paso todo el tiempo que dure (que probablemente sea poco...) haciendo chistes al respecto, y lo llevo con la mayor dignidad posible.
2- No voy. Aunque no es una opción válida en realidad, nunca falto a un encuentro. Me mataría la idea de estar dejando ir a mi principe azul.
3- Miento. Puedo decir que me acerqué mucho al fuego mientras cocinaba y se me prendieron fuego; que me quedé dormido y alguien me hizo una broma de mal gusto; que le pedí a un amigo que me sacara el entre cejo y se le fue la mano; o que es una exigencia de mi religión...pero ninguna suena creible!
Sólo resta esperar que no se dé cuenta (lo que sería muy ingenuo de mi parte, tooodo el mundo se dió cuenta, no hubo persona que no me dijera "que te hiciste en la cara????????")
¿vienen cejas postizas? ¿dónde se compran? ¡las necesito urgente! No puedo seguir saliendo a la calle así.
Pero bueno, es cuestión de esperar. Me tranquiliza saber que van a crecer... ¿porque van a crecer no?
miércoles 23 de abril de 2008
¡Hagamos un brindisi!
Bue... no importa, ya fue. Necesitaba eliminar los últimos vestigios de chongo que quedaban.
Perdón por el exabrupto.
P/S: qué es un brindisi???
lunes 21 de abril de 2008
MI PRIMER AMOR. (Primera parte. Esta va en fascículos coleccionables)
SALVO PARA MI.
Para mi fue el preludio de todos los siguientes. Desastroso, tormentoso, pátetico. El comienzo de un viaje lleno de tropezones, caidas, golpes... Una serie interminable de incoherencias. Un cúmulo de actos de estupidez.
Para lo único que valdría la pena conservar en la memoría aquel "primer amor" sería sólo para no volver a tropezar con la misma piedra. Pero como yo soy un apasionado de la reincidencia y esa fracesita de "aprende de tus errores" no fue hecha para mí, el recuerdo de aquel primer amor, ya no me es útil, por lo tanto lo contaré aquí por última vez, para luego descartarlo, desterrarlo al mundo de lo olvidable, de lo desechado, a ese limbo donde uno amontona los errores, el tiempo perdido y las malas experiencias, que en mi caso sufre un gravísimo problema de super-población.
Ocurrió hace mucho tiempo. Yo era un niño inocente. Eran mis primeras incursiones en el mundo del chat. Cual caperucita roja, iba saltando por el camino de la pradera, rodeada no de uno, sino de cientos de lobos feroces que me acechaban con sus dientes, sus garras deseosas de carne fresca (si, alguna vez yo también fui carne fresca), sus bocas húmedas y babeantes, y sus dedos ágiles para conquistarme, pantalla de por medio.
Así fue como una mañana de invierno, un tal "gonzalo_cba22" desplegaba todo su arcenal de piropos cibernéticos y adulaciones varias, para convencerme que debiamos reunirnos. El miedo, la incertidumbre y la desconfianza, impedian que hiciera tal locura.
Hasta que....
gonzalo_cba22: dónde estás, bebé???
solito_cba: en colon, en un cyber que esta a la entrada de un edificio.
gonzalo_cba22: en que box???
solito_cba: (cómo sabe que hay boxes???) en el 8.
En ese momento una cabeza se asoma del box del lado, y dice:
Cabeza del box del lado: Hola. Soy Gonzalo, estamos chateando.
Se podrán imaginar mi cara en ese momento. Me sentí un corderito cercado por una jauría de lobos. No supe que hacer, me quedé mirándolo.... Lo que dió lugar a que me invitara a tomar algo. Primero dije que no, pero las argucias en el chat, terminaron de convencerme, lo esperé en la puerta del cyber... y fuimos a un bar cercano. Una charla bastó para que me enamorara.... Ay! tan pequeño, tan inocente, taaan inconsciente... Y aun así, no aprendo. De ahí en más hubo, segunda cita, primer beso, almuerzo familiar, y otro montón de cursilerias pseudo-románticas, que les contaré próximamente, porque todo en un mismo post, sería demasiado.
P/S: Si, antes usaba como nick en los chat "solito_cba". Sumamente infantil. Si encuentran alguien con ese nick, o tiene 15 años, o tiene 40 y está completamente desesperado. Recomendación de alguien que lo usó por mucho tiempo, NO LE HABLEN.
P/S (2): Si... si, ya sé... nunca digas la verdad cuando te preguntan dónde estás... PORQUE TE PUEDE APARECER DEL BOX DE AL LADO. Los chats tendrían que venir con una suerte de manual que explicara ese tipo de cosas... Uno no nace sabiendo...
miércoles 9 de abril de 2008
Demasiado bueno para ser cierto.
No podía salir todo tan bien, con tanta impunidad... En algo tenía que fallar. No era concebible que el Esperpento Adiposo devolviera mis objetos así de fácil, con tan buena voluntad. Había algo turbio, y no tardaría mucho en descubrirlo.
Ayer, luego de regresar de posterar fui a contemplar mi "trofeo de guerra". Había dejado la bolsa en la cama... me acerqué dispuesto a abrirla y encontrarme con mi tesoro recién recuperado... Fui sacando una a una las prendas de la bolsa y mi rostro comenzó a desfigurarse por el horror del espectáculo atroz que estaba presenciando... todas y cada una de las prendas en cuestión tenían alguna falla, algún daño.... Una de las bermudas estaba salpicada de lavandina, la otra tenía despegado el botón (no voy a negar que esto me causó mucha gracia, me imagino queriéndosela probar y el botón resistiendo contra toda ley física hasta que es superado por la lógica -un elefante no entra en un corsset- y estalla, revotando en todas las paredes hasta quedar inherte en el suelo, cual cuerpo del delito, víctima involuntaria de su incontinencia gastronómica).
La remera había sido sometida a un "achicamiento" deliberado, o no... Espero que haya sido a causa del lavadero, y no porque la mando a la "costurera", porque sería interesante preguntarle qué lo pudo haber impulsado a sacar tela de donde ya escaseaba... qué atroz motivación se esconde trás sus contorneos públicos apretujado, comprimido, embutido en mínimas prendas cuyas costuras piden a gritos que alguien acabe con esa tortura visual y estéticamente insoportable...
Así es. Lo que pareció un triunfo no fue más que otro fracaso... Ahora tengo una remera diminuta, una bermuda manchada, y otra sin botones. Y encima, no me devolvió los boxers... Pero la verdad no quiero ni imaginarme cómo hubieran vuelto... Mejor que los conserve, trapos para limpiar el baño me sobran.
martes 8 de abril de 2008
Mi dulce desquicio.
Después de más de 2 meses de des-esperar... (porque fue mucho más que una simple espera... ) acabo de llegar de la casa del Esperpento Adiposo con una bonita bolsa llena de mi ropa... cual trofeo de guerra, como si fuera un preciado botin...
triunfé!!!!, gané la batalla!!!!... Aunque debo admitir que el desgaste psicológico fue terrible!!!!!.
Paso a hacer una cronología veloz de los acontecimientos, para que se den una idea del altísimo costo que tuve que pagar... todo por un par de chucherias. (no, no voy a mentir... las chucherias no eran lo importante, yo ya había puesto en juego mi honor, y no iba a claudicar tan facil... ¡NO!.)
Al rededor del 20 de enero decidí no verlo más. El 30 del mismo mes en un ataque de furia le envié un mail exponiendo mis motivos, trate de hacer gala de todas mis habilidades diplomáticas para repartir culpas y no quedar como un despechado rencoroso. Obviamente, no hubo ningún tipo de respuesta. (el mail queda a disposición de quien lo solicite y quiera leerlo, ja!)
A partir de ahí se sucedió una frenética embestida de mi parte: mensajes de texto todos los días, correos de voz, persecuciones callejeras, y llamadas clandestinas desde teléfonos ajenos (de más esta decir que a mí ya no me atendía...)
Un día decidí ir a su casa, en son de paz, con aquellos objetos de él que estaban en mi poder. No estaba, o se había encerrado en el baño, tengo dudas al respecto. Me atendió el amigo, me recibió las cosas (un gran error táctico haberlas devuelto, aunque si lo pensamos bien, fue una manera de conservar mi integridad: a pesar de todo yo me comporté correctamente... No, no es cierto. Me comporté como un maniático todo el tiempo, pero bueno... prefiero creer que no.)
El momento cumbre de mi desquicio fue el siguiente:
Una noche tomé la determinación de prenderme del timbre del Esperpento Adiposo hasta que abriera su puerta y me devolviera mis pertenencias... Obviamente me puse espléndido, me cambié y me bañé, me puse perfume y allá fui.... Cuando estaba en la esquina lo ví... ví su abultado y robusto cuerpo acomodando una bolsita de basura en la cima del canasto... apuré el paso para alcanzarlo, pero se metió en el edificio antes que yo llegara. En ese momento me percaté de una muy desagradable sorpresa, su departamento tenía un cartel de "se vende" en la ventana...pero aun así había algo extraño... sus viejas cortinas roidas seguian colgadas, entonces decidí tocarle el timbre igual...
Timbre: Riiiiiiiiiiiiiiiiiinnnnnggggggggggg!!!!!!!!(silencio....)
Timbre:Riiiiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnnngggggggggggggggggggggg!!!!!!!!!!!!!!!!!(silencio....)
Timbre:Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnnnnnnnnnnnngggggggggggggggg!!!!!!!!!!(silencio....)
Me quedé en la puerta. Esperé.... se me cruzaron muchas cosas para hacer...yo estaba seguro que el que sacaba la basura era él.... Repentinamente tuve un lapsus. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero cuando recuperé la razón, estaba recibiendo insultos -portero mediante- de la vecina del 3ro "A"...
Vecina del 3ro "A": (a los gritos...) Enfffffermitoooo!!!!!!!! andateeeeee!!!! la persona que buscas ACA-NO-VI-VE!!!! entendesssss!!!!! NO-VI-VE!!!!!!!!! andate o llamo a la Policía!
Yo: (con voz chiquitita.... lleeeeno de vergüenza) perdón...
Ahí me dí cuenta que la cuestión no daba para más, que todo esto era una locura, y detuve mis arremetidas psicóticas.... recuperé la cordura... (si es que alguna vez la tuve) e hice de cuenta que nada de esto me importaba.
Así llegó la calma, pero sólo una calma aparente. Una mañana, no hace mucho, amanecí sumamente bélico, con el firme propósito de no dejarme derrotar, y en ultimisima instancia, si no recuperaba mis cosas, El Esperpento Adiposo me iba a escuchar.... Escribí otro mail, violento, agresivo, amenazante, descaradamente patético....
Y no lo envié....
(nuevamente, el mail queda a disposición de quien lo solicite y quiera leerlo, ja!)
Creo que esa fue la mejor decisión que tomé respecto a todo esto... Luego de una concatenación interminable de errores y locuras, había actuado por primera vez con sensatez. Esa misma noche El Esperpento Adiposo me escribió un mail dando las excusas de la demora y pasandome su nueva dirección para que retire mis cosas cuando guste....
domingo 30 de marzo de 2008
Un domingo impensado....
La soledad parece ser que está empezando a doler menos. La lluvia hizo lo suyo, llevándose consigo las lágrimas que se fugaron sin permiso.
Sólo resta esperar que el domingo se prolonge más allá de sus escasas 24 horas, y despertarme el lunes con las mismas ganas de sentir ganas, y volver a disfrutar, como siempre me gustó hacerlo, del viento frío de las mañanas de otoño...
Las pequeñas cosas vuelven a tener magia, o mejor dicho, por fin puedo volver a ver la magia en las pequeñas cosas.
viernes 28 de marzo de 2008
Viernes, otra vez...
Otra vez me encuentro pensando en la ropa y si tendré o no tiempo para hacerme la limpieza de cutis... El sólo hecho de saber que voy a tener que pasar quince minutos reclinado sobre una olla de agua hirviendo para que el vapor abra mis poros me da calambre... pero la simple idea de que la piel se me vea opaca, sin vida y con un montón de pústulas grasientas asomándose en cada poro, y que nadie me mire en toda la noche, me empuja a ese sacrificio horroroso, casi canivalezco de hervirme como un puchero cada viernes de mi vida.
Luego procederé con el ritual de encremado. Primero una crema exfoliante que voy a frotar contra mi rostro como un desquiciado masoquista que disfruta con la sensación áspera de la hiriente arenilla, al punto de no sólo eliminar células muertas sino de lastimar la piel sana....Cuando deje de sangrar y ya no me arda volveré a la olla de agua hirviendo para que las liposidades chorreen sobre el agua...
Cuando todos mis poros estén vacíos, vendrá una sucesión de cremas de limpieza que básicamente son todas para lo mismo. Pero si me llegará a faltar una, me encerraría en mi habitación a llorar desconsoladamente y no saldría en todo el fin de semana. (Para quienes no me creen, el viernes pasado, tipo 20 hs. hice el inventario de productos estéticos para cerciorarme que todos y cada uno de ellos estuvieran ahí, esperándome en mi botiquín. Me encontré con la horripilante novedad de que "el Gel anti-acné con perlas de silicona" estaba absolutamente vacío; me sobrevino un ataque de pánico, broncoaspiré la galletita de salvado que estaba masticando en ese momento... una vez que logré calmarme tomé la decisión de peregrinar hasta el único lugar donde sabía que podría conseguirlo: luego de 25 cuadras de trote ligero, pagué la fortuna que me cobraron, y regresé feliz a comenzar con mi sesión de embellecimiento).
Así, por último me paseo 20 minutos por mi casa, envuelto en una bata DI-VI-NA, con una máscara tensora que no me permite hacer el más mínimo movimiento facial, mientras ruego por Dios, La Virgen y todos los santos evangelios que a nadie se le ocurra tocar el timbre porque no pienso mostrarme al mundo en este estado.
Pero como toda mariposa que tiene que pasar por la etapa de ser oruga peluda y arrastrada, regordeta y llena de rugosidades espantosas, llega el momento de salir del capullo, romper mi envoltorio y salir al mundo, desplegar mis débiles alitas de colores para revolotear en alguna flor ajena.... Ir a la búsqueda de esa persona que nos está esperando en algún lugar (aunque él no lo sepa, ME ESTÁ ESPERANDO!!!) y ser felices juntos, como lo imaginamos taaaantas veces...
Qué lindo que las cosas fueran como uno se las imagina, tanta preparación...tanta expectativa puesta en ese nuevo fin de semana que comienza, mostrarse en la noche, resplandeciente, esplendido... uno se siente tan lindo y deseado, el espejo nos grita piropos y no podemos dejar de mirarnos en cada vidriera, y todo para qué????? qué es lo que uno consigue????? Un nuevo ridículo público: terminar enroscado en los brazos de un "no sé quién"... Y para colmo de males, Marquito, mi amigo, no tiene mejor idea que filmarme... inmortalizar la vergüenza en su celular... Y no conforme con eso, tuvo que, en nuestra reunión de los Jueves, hacerlo público... Ahora sé lo que sintieron Wanda Nara y Chachi Tedezco... Chicas, vamos a ir las tres a lo de Rial a hacer nuestra descarga, con la intimidad no se juega.
martes 25 de marzo de 2008
Adonis y Loquita, una historia de amor...
Chico sumamente lindo parado en una esquina repartiendo volantes de un curso de oratoria.
Loquita cruzando la calle, sacudiendo la cabeza como si estuviera en una publicidad de sedal....
Loquita divisa a Adonis. Reduce su marcha y lo mira... lo escanea, su mirada no se despega un segundo del cuerpo del chico....
Mientras se aleja lo mira insistentemente sin prestar atención por donde camina.
Conclusión:
Loquita termina desparramada en plena vereda, luego de atropellar a un poste de luz. Gente se rie (incluido Adonis), yo me río más fuerte que la gente... Loquita se levanta y se hace la desentendida. Acomoda su brushing, pone en su lugar los lentes de sol "imitación Armani", y reanuda el desfile (que a esa altura se parecía más a un Corso de San Vicente, que a Piazza Spagna). Espero que no vaya para mi mismo lado, porque me le voy a reir todo el camino.
Consejo: si vas a caminar mirando para atrás, trata de identificar de antemano cualquier obstáculo que pueda hacerte pasar un papelón de este porte... te lo dice alguien experto en vergüenzas públicas.
(Y para todos los que se lo preguntan: No, no es autobiográfico... La Loquita, esta vez, no soy yo. Si, el chico era hermoso... Y sí, yo tampoco podía dejar de mirarlo, que duda cabe!!!!!.... Pero atendiendo a mi experiencia en situaciones embarasozas, me tomé la molestia de simular que buscaba algo en la mochila y lo miré hasta que se me hizo tarde. Se debe haber dado cuenta, no me caracterizo por ser disimulado... pero bueno, por lo menos esta vez no fui yo el hazmereir de los transeuntes, y por una vez en la vida, las fuerzas cósmicas se compensaron y pude ser yo quien se riera de alguien )
lunes 24 de marzo de 2008
La frase del día....
Frase de mi hermano... Me dejó pensando toda la tarde....
A vos desaparecido....
A vos y a cada uno de tus 30000 nombres...
A vos que has soportado el calor de la picana,
y la humillación de la tortura...
A vos que te arrancaron la vida
y te robaron ese último abrazo, ese adiós, tu despedida...
A vos que hoy podrías ser padre, hermano, amigo, profe...
A vos desaparecido te digo que sí, es cierto,
no podré abrazarte,
no conoceré tus ojos,
no escucharé tus palabras,
pero aun así estas vivo...
Porque ningún "vuelo de la muerte",
ninguna fría bala de plomo
podrá matar tu recuerdo,
que vive en cada sueño,
en cada ilusión,
en cada grito de impotencia,
en cada lágrima de tristeza...
A vos desaparecido no te conocí,
no te conoceré,
pero cada vez que pienso en vos,
tu dolor me duele,
y mi libertad cobra sentido....
agradezco poder hablar
pensar,
decir,
marchar...
A vos desaparecido,
GRACIAS....
no fue en vano...
Prometo que mi libertad romperá tu cadena,
y que mis palabras serán las tuyas...
Mientras tus 30000 nombres suenen en el viento, serás uno más de nosotros,
y seremos uno más de ustedes.
Porque sólo el silencio y la indiferencia te harán desaparecer...
y prometo que mientras tenga vos, mientras un suspiro viva en mí no lo permitiré,
no permitiré que desaparezcas....
(No tiene mucho que ver con la temética del blog, pero quería aprovechar este espacio para un pequeño homenaje, para que cuando estemos en casa "disfrutando" de este día sin ir al trabajo, sin tener clases, nos tomemos un segundo para pensar por qué, por qué hoy es "feriado".... y pensemos un segundo que no estamos celebrando, que es un duelo... y ese segundo de pensamiento, ese instante de reflexión donde los "porqués" aparezcan en nuestra cabeza y descubramos que todavía podemos criticar, cuestionar, preguntar, exigir, y que por hacerlo nadie nos va a quitar la vida, ese...ese va a ser el mejor homenaje.... )
sábado 22 de marzo de 2008
SUBO?????
Subí al colectivo, me sobraba el tiempo, estaba muy tranquilo, completamente seguro de que mi encuentro iba a ser un éxito (espero nunca dedicarme a las predicciones, porque me voy a morir de hambre...). Cuando llegué al lugar pactado, me encontré con una cuadra de autos estacionados, y recién ahí me percaté que no tenía la más pálida idea de cuál era el auto que tenía que buscar... Pero como tengo una habilidad innata para cometer errores con una precisión milimétrica , me autoconvencí que "es aquel" y fui directo a un auto, creo que era un Twingo Rojo (aunque probablemente esto también sea fruto de mi imaginación y mi completo desconocimiento de autos. Conozco el renault 12, el Fiat 600, y el Ford-T por fotos). Me acerqué al vehículo, en cuyo volante estaba centado un chico más o menos de la edad del que yo buscaba... golpeé la ventanilla del acompañante.... abrieron y se sucitó el siguiente diálogo...( para el recuerdo):
Yo: (con voz sexy...) ¡Hola! Soy Dago, ¿Javi?
Conductor: (desorientado...Desorientadiiiiiiisimo!!!!) Ehhhh!????????
Yo:(en tono redundante) Soy Yo... chateamos hace un rato, nos ibamos a juntar acá... llegaste temprano....
Al conductor se le desfiguró la cara, se pusó pálido y un ojo se le salió de órbita... se quedó mirándome fijo, creo que pensó que lo quería asaltar y estaba evaluando si cerrar la ventanilla o darme la billetera y el estero....
Luego de un silencio insoportable, y no habiendo comprendido tooooodas las señales que su rostro emitía como fuegos artificiales... insistí....
Yo: (con seguridad apabullante... mientras abria la puerta...) Subo??? vamos a algún lado a tomar algo?????
En ese instante una voz desde atrás dice:
Voz desde atrás: (con grititos histéricos y agudos...) Amor!???? qué pasa??? quién es este chico??? lo conocés???
En ese instante empecé a atar cabos: la cara de desconcierto del conductor, el silencio.... y ahí me di cuenta que ESE no era el auto....
La voz de atrás se materializó en una petiza con 3 bolsas de supermercado que mascaba papitas fritas como un chimpancé neurótico... no supe donde meterme....me congelé... saqué la pierna que ya había introducido en el asiento del acompañante, cerré la puerta, pedí disculpas y me alejé lo más rápido que pude mientras escuchaba que la petiza exigía explicaciones al pobre chico mientras se atragantaba con las papitas....
Luego de caminar cinco o seis cuadras fijándome que no me siguiera la policia, me relajé...y ahí me di cuenta que ya no tenía novio con auto para que me llevara a mi casa y el dinero del pasaje me lo habia gastado en ir hasta nuestro encuentro.... que nunca ocurrió.... Así que yo tuve que caminar hasta mi casa, y él... él se debe haber quedado esperando en la puerta del supermercado en su Ford Ka Gris.... (si, hice memoria...)
De más está decir que nunca más lo encontré en el msn...
Y de más esta decir, que mientras escribo esto, estoy chateando....
miércoles 19 de marzo de 2008
COSAS DE FLACOS...
Esperpento Adiposo: (ofuscado...) ¿Por qué los gordos se esmeran en hacer cosas de flacos, no entienden que hay un estereotipo social que hay que respetar? Está bien que quieran tener una mejor calidad de vida, pero no se darám cuenta que están haciendo el ridículo... ?????
Yo: (tratando de ser lo más sutil posible) Estemmm.... (titubeo).... No se si estás taaaaaan flaco como para..... estemmm.... emitir una crítica como esa....
Esperpento Adiposo: (descolocado.) No me parece mal que la gente sea gorda, y sea feliz siéndolo, yo soy feliz con mi cuerpo y con mi peso, pero me molesta que quieran hacer cosas que no quedan bien estéticamente, ¿es necesario que corran en bikini por la playa? Tienen que adaptarse al modelo estético que existe!!!!
Yo: (categórico) Está bien, a partir de hoy no vamos más a la pileta, y si vamos, no te sacas la remera... esas, son cosas de flacos.
Rodó en la cama, (literalmente, rodó....) y no me dirigió más la palabra... pero no me importa, salí victorioso de una discusión, nada me iba a arruinar el día.
El esperpento adiposo....
Y como a mi nunca me alcanza.... el primero de año, fuimos juntos a la pileta... y no sólo eso, a partir de ahí le presenté a todos mis amigos, lo invité a mi cumpleaños, conoció la casa de mi señora madre, fuimos al campo juntos y compartimos una caminata de 5 km.... y como si fuera poco, hicimos intercambio de ropa interior... si, como lo leen... yo usé sus boxer tamaño "carpa circense" y el hizo un esfuerzo sobre-humano para embutirse en un 28 "línea al cuerpo".... y así quedó, igualito, pero con mucha menos gracia....

Pero en fin... eramos taaaaaaaannnn felices juntos...!!!!!!!
Aun así, la regla de oro se cumplió al pie de la letra... "todo lo bueno tiene un fin..." Y por el bien de mi salud mental, de mi placard, y de lo poco que conservo de dignidad, esto terminó rápido....
Él se esmeró para hacer todo lo que estaba a su alcance para que yo desistiera de la idea de seguir compartiendo mi soledad con él.... Y yo, yo cometí el gravisimo error de confiar y como si hiciera años que estábamos saliendo dejé ropa, ropa nueva... y esa que uno adora... ahí, en su casa... atrapada... y ahora él la conserva cual rehén, y se desapareció de la faz de la tierra, se mudó, su teléfono pasa automáticamente al contestador, y me eliminó del msn...! Sólo me queda una opción, encadenarme en la puerta de su trabajo, para que vayan las cámaras de televisión y no moverme hasta recuperar mi remera, mis dos boxers, un par de ojotas, una bermuda y un Cd.
Cuando te dicen que hay que saber depositar confianza, nadie dice cuál va a ser el interés... y encima a mi, a mi me agarró el corralito....
Lecciones:
1- Las prendas íntimas, son íntimas por una razón,¡NO SE PRESTAN!, no importa cuánto insistan, ni cuántos días haga que tiene puesto ese slip... Son íntimas y punto...
2- Por más que lo parezca, dejar una remera nueva en la casa de alguien que hace dos días conoces no es un acto de confianza, ES UN ACTO DE ESTUPIDEZ.
3- Hacer caso a Cormillot, las grasas en exceso hacen mal! la próxima vez que me junte con alguien voy a tomarme el trabajo de calcular el índice de masa corporal...
domingo 16 de marzo de 2008
LA REVELACION....
Pero la gran pregunta, aquella que nadie responde satisfactoriamente, esa que representa un verdadero problema y nos obliga a interiorizarnos en lo más profundo de nuestras aspiraciones y sincerarnos al menos con nosotros mismos (porque no todo lo que se piensa se dice, y mucho menos se escribe), es: ¿QUE BUSCAS?
Mi revelación de hoy fue una aproximación a responder esa pregunta....
En el chat sólo aquellos que buscan sexo saben con exactitud que es lo que buscan y saben como dirigir esa búsqueda.... pero estamos TODOS LOS DEMÁS... los que en realidad no saben que quieren... saben que no quieren estar solos, pero no están listos para el compromiso.... buscan amistad, pero después de 20 minutos de desperdiciar tiempo y dinero, les das foto y no te hablan mas porque "no sos mi tipo" (mis amigos no tienen que ser mi tipo, por eso son mis amigos...)... aquellos que buscan desesperadamente el amor de su vida, el príncipe azul, y a los 27 segundos sos "su bebe", "cosita", "vida", y te quieren y extrañan con toda su alma, no ven las horas de tenerte entre sus brazos y ya pusieron tu foto de protector de pantalla, y obviamente se despiden con "te amo, sos lo mejor que me paso en la vida..." y así podemos seguir enumerando un sin fin de variantes, que no son otra cosa que uno más de todos los demás, todos los que entramos buscando "más que sexo" y a lo sumo sólo conseguimos eso: SEXO. Y el que no, indefectiblemente cerrará la sesión de chat con la hermosísima sensación de haber encontrado "esa persona" y de que eso, es el comienzo de algo...
Me embarco así por primera vez en esto del blog para llevar una especie de bitácora personal de todas esas veces que me enamoro perdidamente de "cba_22" o de "lindopibe24" ... y que cuando vuelvo al cyber a buscarlo, bañado y recien perfumado, para que me vea lindo por cam, me encuentro una vez más con que me sacó la admisión, o que debo comenzar nuevamente el cuestionario inicial de rutina, porque no tiene la más pálida idea de quién soy, y yo, pobre idiota, ya había hecho un círculo rojo en mi almanaque el día de su cumpleaños...